La conferencia fue realizada el miércoles 7 de octubre de 2009 en Pamplona, Sala de Conferencias de la Avenida del Ejército 2, a las 10.30 hs. y tuvo como centro la exposición "Formulaciones en el espacio" que comenzó el 18 de septiembre y continuará hasta el 15 de noviembre de 2009 en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela de Pamplona y la presentación de Iñaki Ruiz de Eguino quien explicó, junto con el historiador de arte Francisco Javier Zubiaur, los temas de su búsqueda formal y su evolución particular.
Dentro de la Conferencia fueron destacadas tres ideas:
En primer lugar, la polifacética personalidad de este artista, nacido en San Sebastián en 1953, escritor, crítico de arte, comisario de exposiciones, pintor y escultor a un tiempo, aspectos que se derivan de su perpetua inquietud, de su inclinación a la investigación, y de su capacidad de trabajo.
Ya como artista, y en relación con lo expuesto, se resaltó su investigación formal y espacial, que se desenvuelve a lo largo de varias fases sin renunciar a priori a ningún procedimiento ni material de ejecución:
- Pintura expresionista abstracta de orden lírico y voluntad espacialista entre 1973 y 1976.
- Su interés por la construcción formal a partir de 1978, que lleva a la pintura y la serigrafía (serie "realismo cosmogónico mágico").
- El avance de sus indagaciones con la serie "Pintura tetra dimensional", desde 1982, que le alinea como artista abstracto-geométrico conectado con las vanguardias clásicas, centrándole en el análisis del espacio infinito. Son sus vectores la claridad del diseño, la simplicidad de las formas, la escala y la modulación lumínica-cromática, y su resultado una ordenada serenidad y una sugestiva musicalidad de ritmos y formas compensatorias que, por su dinamismo, está cerca del constructivismo ruso.
- Mediados los 80, el contacto con Oteiza, Chillida y Mendiburu, le lleva a volver a hacia la escultura que había abandonado a principios de los 70 en beneficio de la pintura y el grabado. Aborda la escultura desde distintos presupuestos: cubismo sintético, constructivismo, y, en la pintura, neoplasticismo, reafirmándose en la investigación espacial de tendencia abstracta, a la que no es ajena su relación con Morellet, uno de los precursores del minimalismo y cultivador del cientifismo óptico. En esta fase se encuentra su obra todavía, y parte de su resultado se puede apreciar en la exposición objeto de análisis.
Y, en último lugar, la fusión en su obra de tales corrientes abstracto-geométricas europeas, del más puro vanguardismo, con la escultura vasca de nuestra contemporaneidad, con la que comparte respeto a la materia y al espacio vital circundante, superación de apariencia y búsqueda de estructuras invisibles, más gravedad estilística en lo formal. A estas constantes, Ruiz de Eguino añade un sentimiento hacia la belleza, más o menos controlado, tanto en su escultura como en su pintura abstracta, que le aleja del puro geometrismo científico aproximándole a los abstractos líricos.
El revés de las manos sobre el agua
Entre las palmas una luna enorme
Todo es noche y todo es día
Día en los pies, sobre la arena
Noche en la oscura sombra de este nombre
Hay un hombre que horada en otro hombre
Otro hombre vacío de sed
Vacío de justicia
Un hombre aguarda la sentencia
Ajeno a los días
A las noches sin vino
A una mujer que espera
Será su nombre en aquel hombre
El que detenga la mano incorregible
El que derrame el agua que no absuelve
El que convierta en sangre lo que toca
—Toda falsedad mueve montañas —dijo Pilato
Y con fe hundió sus manos en el agua
Con esa fe que otro dios gobierna