Arremete Botero contra el arte contemporáneo
"El arte de hoy en día es deplorable", más preocupado en la internacionalización, en el olvido de la pintura y la escultura, en la adopción de técnicas poco tradicionales.
Fuertes palabras emitió ayer el artista colombiano Fernando Botero, en su discurso de aceptación del doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Nuevo León, al criticar el panorama del arte contemporáneo, más preocupado en la internacionalización, en el olvido de la pintura y la escultura, y en la adopción de técnicas poco tradicionales como el video o la instalación.
"Quiero aprovechar esta ocasión para señalar un grave peligro que en mi opinión está amenazando las artes contemporáneas del mundo contemporáneo.
Todos sabemos que en nuestro tiempo ha sido el testigo del mayor adelanto en el campo de las comunicaciones y la tecnología en toda la historia", explicó el homenajeado.
"Sin embargo, en el mundo del arte por desgracia ha surgido todo lo contrario durante este mismo período".
Botero examinó el pasado para posarse en las postrimerías del siglo anterior al XX, donde, a decir suyo, se vivía un momento de asombrosa energía artística, de una insaciable búsqueda estética, y de una creación audaz y renovadora.
Alabó, por ejemplo, la obra de Cézanne y los demás pintores impresionistas como Monet y Manet o Renoir, por su aportación a la historia del arte.
"En cambio al finalizar el siglo XX presenciamos un paisaje triste y desolador en las artes plásticas y estos primeros años del nuevo milenio lamentablemente parecen anunciar la continuidad de esa dramática situación".
"En efecto, hoy la pintura y la escultura atraviesan la peor crisis de toda su historia; la desintegración del arte mundial debido a un exceso de intelectualismo y a una verdadera confusión conceptual ha producido la época más pobre y estéril, artísticamente hablando, que se recuerde".
Botero explicó que la sensualidad había sido uno de los aspectos destacados del gran arte del pasado, estructurado sobre grandes ideas e importantes reflexiones, pero que no dejaba de buscar el placer de los espectadores:
"Es decir, buscaba generar un deleite estético y visual. En cambio, hoy parecería que la sensualidad y el placer estuvieran mal vistos y hasta prohibidos en el arte moderno".
La pintura y la escultura, reemplazadas
El ahora doctor Honoris Causa de la UANL indicó que un fenómeno más alarmante todavía es el alejamiento de la pintura y la escultura, pues la técnica y la esencia de estas manifestaciones artísticas se están perdiendo, reemplazándose por otras formas de expresión más efímeras como la instalación o el happening.
"Hay quienes aseguran, por ejemplo que la pintura como tal se acabó, que el noble arte de los pinceles ya no tiene espacio ni sentido, y que son los videos, los montajes y las instalaciones las formas predilectas de la modernidad".
"Más aún, gran parte del arte americano y europeo del momento ha evolucionado hacia representaciones de tipo teatral como por ejemplo el performance o el happening, un arte que, en resumidas cuentas, poco tiene que ver con la pintura y la escultura como la hemos conocido por tantos siglos".
Botero indicó que sólo el tiempo dirá cuál es el verdadero valor de estas formas artísticas, pero su sospecha es de que sólo será breve y fugaz.
Hay necesidad de arte latinoamericano "Es deplorable que nuestros países de América Latina estén participando en esta desintegración de la estética moderna", denunció también Botero, quien explicó que a pesar del creciente número de artistas nuevos, y a la abundancia de galerías y coleccionistas, continúa la colonización cultural que ha dominado a la mayor parte de los artistas.
"Ese arte internacional que se practica actualmente en todas partes tiene más que ver con la moda y el momento que con la expresión profunda del temperamento de una tierra, y eso nos demuestra que en ese sentido la globalización no garantiza buenos resultados".
"El internacionalismo en el arte no significa necesariamente universalidad, pues esto sólo se puede lograr y dar cuando nace de una tierra precisa y cuando muestra claramente sus raíces más profundas, y es únicamente de esa manera, hundiendo las manos en su pequeña parcela de tierra, que un artista de veras alcanza la universalidad".
Reconoce a Toledo
Botero señaló en su discurso que los únicos artistas que sí han obtenido un reconocimiento y una importancia multicultural son aquellos que se han apropiado de los temas, las obras y los colores particulares de América Latina
"Y pienso que es el valiente ejemplo de México, con sus famosos muralistas: Diego Rivera y José Clemente Orozco, y pintores tales como Rufino Tamayo y Frida Khalo.
En ningún momento estos artistas rehusaron a sus imágenes ni le dieron la espalda a su pueblo y a su pasado, al contrario los grandes muralistas de este país se inspiraron en la realidad mexicana para crear un arte que se terminó por reconocer, apreciar y aplaudir en el resto del mundo".
En rueda de prensa posterior a la ceremonia, Botero defendió sus posturas: "Toda esta actitud yo sé que no es popular, es decir, la mayor parte de los críticos y muchos artistas no comparten esta idea, pero bueno, yo tengo que decir lo que pienso y lo digo siempre en todas partes, porque tiene que ser así".
"Yo creo que el gran arte es el que perdura, un arte que no tiene que ver con el periodismo, con día o con la moda, el arte es una cosa mucho más seria, mucho más compleja, que muy apenas se logra medio entender en una vida de reflexión".
Botero comenta que no puede ser posible que el arte no se base en la cultura, "el arte tiene que estar basado en el conocimiento de la historia del arte, del respeto a estas tradiciones", y a la vez que se consideró a sí mismo como un pintor de vanguardia, ya que ha establecido con su trabajo cosas que nadie antes había pintado en la historia del arte:
"Lo que pasa es que el término vanguardia es muy vago. En cierto momento el arte abstracto iba simplificándose basado en la famosa frase de less is more, menos es más, entonces se pedía que el arte fuera más minimalista, eso era la vanguardia, y de pronto llega el pop art y el hiperrealismo y entonces resulta que la vanguardia no era esa progresiva extracción, sino otra cosa".
Cuestionado respecto a sus contemporáneos, el colombiano indicó que prácticamente no existe algún artista que le atraiga.
"El arte de hoy en día es deplorable, es un arte de revistas, una moda que uno llega a Japón o Argentina y es lo mismo".
Sin embargo, destacó la figura del mexicano Francisco Toledo, de quien reconoció que es un artista que respeta las tradiciones:
"Tengo mucho respeto por Toledo, es más, tengo un dibujo de Toledo en mi departamento de Nueva York, y sí, me parece un buen ejemplo de alguien que se ha interesado en las tradiciones como artista mexicano".
Ya es Honoris Causa
El miércoles pasado, Botero declaraba orgulloso: "Yo creo que mi padre y mi madre, que están allá en el cielo, han de estar muy contentos de por fin tener a un hijo doctor".
Este sueño se cristalizó ayer por la mañana, cuando el pintor colombiano fue investido por el rector de la UANL, José Antonio González Treviño, con la toga que lo confirma como doctor Honoris Causa de la Máxima Casa de Estudios de Nuevo León.
En sesión solemne del Consejo Universitario, y con la presencia del gobernador José Natividad González Parás, el pintor colombiano emitió su discurso y escuchó las notas de "Colombia, tierra querida", a cargo de la Orquesta de Cámara de la UANL.
Hoy por la mañana finaliza la estancia de Botero a Monterrey, con un acto público para develar la estatua "Caballo" en la Explanada de los Héroes.
El pintor también realizará una visita al Instituto Nuevo Amanecer, para participar en su programa artístico en apoyo a los niños con parálisis cerebral.
Por Juan Zapata Pacheco
01-02-2008
Fuente:
El Porvenir
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