Se cumplen hoy 40 años de la muerte de Quirós
Hoy se cumplen cuarenta años de su muerte y es una buena ocasión para recordar parte de la vida y obra del pintor entrerriano.
No habrá actividad especial por el aniversario. Quienes deseen conocer de cerca parte de la obra del pintor gualeyo, pueden acercarse hoy -como todos los días- a la sala que en el Museo de Bellas Artes de Paraná lleva su nombre.
Cesáreo Bernaldo de Quirós falleció el 29 de mayo de 1968; dos días antes había llegado a los 89 años.
Aunque no habrá una actividad especial por la fecha, los interesados en conocer parte de la obra de Quirós pueden recorrer hoy -como todos los días- la sala que en el Museo Provincial de Bellas Artes Pedro E. Martínez lleva su nombre.
Allí, en calle Buenos Aires 355, verán las siguientes obras: "Peces y cobre", "Grises", "Autorretrato" -hay dos cuadros con ese nombre, de distintos momentos-, "Flor campera", "Puerto Viejo", "Mi ciudad", "Maja en la ventana", "Las comulgadoras", "Carlota", "Carlotita", "Niño y loro", "Hombre con pipa", "El viejo criollo" -hay dos cuadros con ese nombre; son de diferentes medidas-, "Los jueces", "Paisaje italiano", "Mendigo sardo", "Naturaleza muerta", "Carreras de sortija en el día patrio", "La granja roja" y "Nubarrones".
La sala Quirós -que cuenta con iluminación especial y un sistema que la protege de la humedad y la aísla térmicamente- estará abierta, hoy, de 8 a 12 y de 16 a 20.
LA INFANCIA. El arquitecto Fernando Ponce, quien se ha dedicado a investigar temas de patrimonio urbano y cultural, brindó una serie de datos para recrear la vida del artista.
Cesáreo Bernaldo de Quirós nació el 27 de mayo de 1879 en su casa paterna, en Gualeguay.
A los ocho años comenzó a usar pinceles; un identikit hecho por él permitió hallar a un delincuente; y en una oportunidad faltó a la escuela para presenciar un duelo a cuchillo entre gauchos, escena que lo inspiró a pintar su primer cuadro.
Su padre, Julio Quirós se refería en algunas cartas a su hijo Cesáreo y decía que tenía dificultades en el estudio y no aceptaba la autoridad paterna, la escuela lo aburría y fastidiaba, y se escapaba para ir a nadar al río, vagar por las barrancas y la selva, y contemplar en soledad la naturaleza. Solía escaparse al campo y tenía amistades con gauchos, peones y chinas.
Frente a los problemas que presentaba la educación del pintor, su padre pensó en enviarlo a un internado en Buenos Aires. Cuando Cesáreo tenía 16 años y luego de que falleciera su madre, fue enviado a estudiar a esa ciudad.
CONTACTOS. En el Club Español conoció a Vicente Nicolau Cotanda, un pintor valenciano que fue su primer maestro.
Luego ingresó a la Academia de Bellas Artes donde tuvo como maestros a Angel Della Valle, Lucio Correa Morales y Ernesto de la Cárcova.
Viajó periódicamente a Gualeguay. Siendo su padre concejal municipal, el Gobierno de Entre Ríos se enteró de las aptitudes artísticas de Cesáreo Bernaldo y le ofreció una beca para estudiar en Europa, a lo que su progenitor se negó argumentando que si se la merecía se la debía ganar por sus propios medios.
En noviembre de 1899, a los 19 años, ganó el Premio Roma y obtuvo la Beca Europa para estudiar pintura de paisaje, otorgada por la Academia Nacional de Bellas Artes de España, consistente en tres años de estudios en la ciudad italiana de Roma.
En febrero de 1900 partió rumbo a Nápoles en el buque Orione junto a otros premiados: Rogelio Yrurtia, Carlos Ripamonte y Arturo Dresco.
Cesáreo se convirtió en uno de los personajes del ambiente bohemio de Roma. Viajó también a Mallorca, donde vivió durante casi una década. Una de sus obras integró la Exposición Internacional de Roma de 1905 y participó en la Bienal de Venecia consiguiendo el Premio Primera Mención con la obra "La vuelta a la pesca".
INTERNACIONAL. En Florencia conoció a María Antonelli, una mujer de 18 años que se había casado tres años antes con un médico italiano de la aristocracia florentina que le llevaba 25 años. Enamorada, la dama abandonó a su marido e hijo para huir con Cesáreo Bernaldo de Quirós a Cerdeña.
María fue la madre de los dos hijos del pintor, Carlota y Mario; la hija falleció cuando tenía veinte años.
Cesáreo expuso en Estados Unidos y España, y en 1906 volvió por un corto período a Buenos Aires, donde expuso en el Salón Costa de calle Florida. Junto a Fernando Fader, Carlos Ripamonte, Justo Lynch y Pío Collivadino, entre otros artistas, participó de la fundación del Grupo Nexus. De vuelta en Europa, regresó junto a María Antonelli a Italia.
SUS RAÍCES. Volvió a Gualeguay en 1910 para preparar las obras con que participaría en la Exposición Internacional del Centenario, donde concurrieron artistas como Hermenegildo Anglada Camarasa, Ignacio Zuloaga, Santiago Rusiñol, y cuya comisión organizadora estaba integrada por el perito Francisco Moreno, el paisajista Carlos Thays y los pintores Eduardo Sívori y Ernesto de la Cárcova.
Presentó 26 obras que fueron exhibidas en una sala individual y obtuvo el Gran Premio galardonado con Medalla de Oro; el Gobierno de Entre Ríos le adquirió la obra "Carreras de sortija en el día patrio".
De vuelta en Europa, en su Villa en Setiggiano, lo visitaron Pettoruti, Dresco, Curatella Manes, Falcini y Zorrilla de San Marín. También alquiló un importante departamento en París donde se reunía toda la bohemia de la ciudad luz.
Cuando falleció su padre y estalló la Primera Guerra Mundial decidió volver a la Argentina con su familia. María y sus hijos se establecieron en la casa paterna de Gualeguay, y Cesáreo se afincó en Buenos Aires, en el barrio de Caballito.
En julio de 1915 el presidente de la Nación, Victorino de la Plaza inauguró una muestra en las salas de la Comisión Nacional de Bellas Artes, con 72 de sus obras.
Continuaron sus éxitos en salones y exposiciones, tanto en nuestro país como en Uruguay y Chile, y se instaló en un amplio taller en el Rosedal de Palermo.
EN PARANÁ. Con su matrimonio ya concluido, en 1923 se instaló en Médanos, Entre Ríos, en la estancia que había sido de Dolores Urquiza de Sáenz Valiente, hija mayor del general Justo José de Urquiza. Allí permaneció durante diez años y en ese tiempo realizó la serie de "Los Gauchos", probablemente los cuadros más conocidos del entrerriano.
Durante esos años expuso sus obras en salas de todo el mundo.
En 1936 exhibió en el Museo Provincial de Bellas Artes de Paraná, donde obtuvo Medalla de Oro y el Gran Premio en el Salón de Bellas Artes de Rosario.
En 1938 adquirió un terreno de 260 hectáreas sobre las Barrancas del Paraná, donde instaló su vivienda; también por esos años vivió en la zona del Puerto Viejo de la capital entrerriana.
Esta etapa está marcada por el regreso al paisaje y a las voces de su tierra, que representó en varias de sus obras.
Un año después realizó una exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes y en 1947 adquirió unos terrenos donde se encontraban antiguas caballerizas en la calle Monasterio, en Vicente López, que serían su último hogar; el vecino era su amigo Florencio Molina Campos.
PREMIOS. En 1951 obtuvo el Gran Premio de Honor en la I Bienal de Arte Hispanoamericano de Madrid.
En 1953 Gualeguay rindió homenaje al pintor en el Club Social de dicha ciudad. Años más tarde expuso en la Galería Argentina y en el Museo Nacional de Bellas Artes.
En 1960 se casó con Yole Lanzelotti, "Loló", una soprano que fue una importante compañera para el maestro. Ese mismo año participó de la exposición "150 Años de Arte Argentino", y expuso 48 óleos en la Galería Argentina.
En 1965 por Ley 14.587 se aceptó la donación de las 30 pinturas de la serie de "Los Gauchos" a la Nación Argentina, con cargo que fueran expuestas en el Museo Nacional de Bellas Artes en una sala que llevara su nombre, cargo que no ha sido cumplido (actualmente hay una pequeña sala donde sólo se exhiben cuatro de esas obras).
En 1967 el Gobierno de Entre Ríos lo condecoró con la Legión al Mérito Entrerriano.
Cesáreo Bernardo de Quirós falleció el 29 de mayo de 1968, en su casa de Vicente López, acompañado de su esposa, su hijo Mario y su nuera Norah.
29-05-2008
Fuente:
El Diario
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