La nueva fiebre tecnológica del momento sin dudas son las imágenes en tres dimensiones que vienen tomando cuenta de nuestras televisiones, de las consolas de los niños, de nuestro cine de domingo e incluso de obras artísticas.
La era 3D también llegó al mundo del arte y trae con ella nuevas posibilidades y perspectivas de ver una misma obra.
Uno de los nombres que vienen directamente asociados a las pinturas en 3D es Julian Beever, un artista inglés que a más de diez años dedica su talento a pintar paredes y aceras con tamaño destreza en los trazos que sus figuras y pinturas simplemente cobran vida. Salen del gris pavimento para existir.
La técnica utilizada por Beever tiene nombre y se titula Anamorfosis o en otras palabras, son dibujos que proyectan de forma distorsionada y crean, dependiendo de donde se mira, un volumen y profundidad impresionantes llevando el mas incrédulo espectador a creer en lo que sus ojos dudan.
El no cae
desde su cielo
precipita un sin destino
cae
anticipa el aire
se acelera
se retuerce
y cae
El no cae
por peso propio
aliviado
desterrado
olvidado
cae
Se fragmenta
en otros
en muchos
en astillados no
me toques –no
te quiero –no
me importa
no
El no cae
desde su infierno
cae
a un sin destino
a la sal en la arena
y se espanta
se eleva
como una escasa bruma
como nubes inminentes
como aire aún violento
como no obsesivo
como no cegado
como no absoluto
absolutamente no
El no asciende
se desclava del helio
se inunda a tres mil metros
desgarra el viento en dos sílabas
congela su cielo
ese sólido cielo
ese sólido no
y se fragmenta
en otros
en muchos
en agonizantes no
me olvides –no
me ignores –no
me dejes –no
te vayas
no
El no sube
ella no