La experimentación con colores, materiales y formatos es la clave de la propuesta del artista plástico Franco Lippi, quien el jueves24 de febrero a las 20:30 inaugurará la muestra REvelaciones en el Museo Timoteo Navarro (9 de Julio 44).
La obra de Lippi expresa, por medio de soportes de gran tamaño o en pequeño formato, el comportamiento de los materiales sobre el plano. De la presencia expresiva del color y la textura emergen formas contrastadas con el soporte. Dentro de su juego experimental entran también materiales no convencionales.
Parte de esta experiencia se manifiesta también en el título de la muestra, que lleva las primeras letras de la palabra revelaciones como una forma de expresar que algunas obras son producto de un trabajo nuevo sobre partes de obras anteriores. "Algo así como una revelación sobre revelaciones. Esta muestra es el resultado de dos años de trabajo en el que cada pieza es una auténtica revelación de la energía interior que generó el acto creativo" explicó Lippi.
Sin convenciones
La exposición está compuesta por 15 pinturas de gran tamaño en acrílico y técnica mixta sobre tela, 15 de tintas y acrílico utilizando como soporte papel de lija y 16 dibujos en tinta de pequeño formato en soporte papel.
Su continua experimentación hace que los materiales que utiliza no siempre sean los convencionales, es por ello que su obra va desde la expresión puramente bidimensional y acromática, pasando por obras de paleta reducida, hasta llegar a una explosión de texturas visuales y táctiles que desbordan de color.
Lippi nació en Buenos Aires, donde inició sus estudios con Susana Monje, Enrique Aguirrezabala, Raúl Ponce y Jesús Marco, y participó también en el taller de análisis de obras a cargo de Luis Felipe Noé.
Parte de su obra es patrimonio de colecciones privadas, museos y fundaciones como el Museo de Bellas Artes de Tandil, Museo Rosa Galisteo de Rodríguez, Museo Eduardo Sívori, MACLA, Banco Ciudad, Fundación Konex y Fundación Quilmes, entre otras.
Doy un paso, el primer paso
La casa cansada cae
Hay un horizonte lejano en la ventana
Un horizonte que gira y que gira
Hay personas como muñecos de trapo
Y autos de plástico que ladran
Pelotas de colores que me hablan al oído
Una lámpara inútil me persigue
Y un lago profundo muerde mis pies
Caigo en el agua helada
Hasta ahogarme de llanto
Sobre un hombro que olvidé