El infinito lenguaje de las xilografías del grabador argentino-gallego Luis Seoane
Luis Seoane dedicó gran parte de su vida al grabado en madera (xilografía), medio a través del cual pudo plasmar las múltiples temáticas que lo inspiraban.
Luis Seoane, dueño de un talento que le permitió desarrollar distintas expresiones artísticas, dedicó gran parte de su vida al grabado en madera (xilografía), medio a través del cual pudo plasmar las múltiples temáticas que lo inspiraban: la memoria, lo cotidiano de la cultura popular de La Coruña (el mar, la emigración, las mariscadoras, los campesinos, los toros, etc.), los hechos políticos -el exilio-, y la justicia social; en rigor lo mágico y lo concreto del ser humano.
Como abogado o como artista, Luis Seoane actuó siempre movido por la defensa de la libertad y las verdades fundamentales. A la hora de crear, no permitió que la rigidez de la técnica lo limitara y optó por dar rienda suelta a su arte, mezclando colores, trazos y elementos que enriquecieron el lenguaje sus obras. Y tal actitud se vio favorecida por la libertad del grabado y la xilografía.
Artista multifacético
Luis Seoane nació en Buenos Aires, pero regresó a Galicia siendo muy niño, lugar donde realizó sus estudios escolares y de Derecho en Santiago de Compostela, ciudad en la que realizó sus primeros trabajos gráficos y exposiciones.
Siendo aún un estudiante universitario, demostró su vocación artística ilustrando libros y publicando dibujos en revistas y periódicos, actividad que pudo desarrollar más intensamente al fundar "Resol", una pequeña imprenta que producía textos literarios populares, escritos en gallego y castellano. Toda la enorme labor de Luis Seoane estuvo determinada por una energía creadora que se nutría de las ricas raíces gallegas y se abría al mundo en una vocación humanística de profunda responsabilidad social.
A consecuencia de la Guerra Civil se exilia en Buenos Aires, Argentina, donde fijó su residencia y realizó una importante actividad cultural. Animador de editoriales, director de revistas, pintor, grabador, muralista, fue también narrador y poeta. Seoane dejo traslucir su personalidad en una obra de fecunda proyección.
Su vasta producción gráfica, que incluyó xilografías, estarcidos, serigrafías y aguafuertes, se conjugó desde mediados de los años cuarenta con su obra pictórica, y desde los años cincuenta, con las numerosas obras murales que realizó en distintos edificios de Buenos Aires.
A partir de 1963 comienza a viajar frecuentemente a España, alternando su residencia entre Buenos Aires y La Coruña, donde participó de manera activa en el movimiento de reactivación de la cultura gallega. Funda en 1968, con Isaac Díaz Pardo, el Laboratorio de Formas de Galicia, del que surgirá la gran fábrica de Sargadelos.
En 1977, Edición do Castro, publica su obra completa.
La exposición con trabajos en xilografías de este multifacético artista gallego-argentino, es una contribución a la cultura..
07-05-2008
Fuente:
Diario La Discusión
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