Fantasmas tras las tintas
La artista alemana Eve-Maria Zimmermann llena la sala Conca con sus visiones abstractas de la muerte.
La lagunera Sala Conca acoge una exposición de pinturas de Eve-Maria Zimmermann (Tanzania, 1935), quien sigue profundizando en la temática de la muerte, con un estilo a caballo entre el realismo mágico y la neofiguración lírica. Calaveras, esqueletos, figuras fantasmales, seres putrefactos o en descomposición, arquitecturas derruidas y aisladas, paisajes desolados a punto de desvanecerse? la muerte irrumpe en cada una de las pinceladas que urden la trama de los cuadros de Eve-Maria Zimmermann que pueden contemplarse en la sala lagunera hasta finales de febrero.
No obstante, a pesar de la aspereza de su temática, sus imágenes no son aterradoras; hay en ellas más espacio para la ironía, la crítica y, también, la esperanza, que para la nostalgia o el miedo. Esta artista alemana nacida en Tanzania construye una plástica límpida, envolvente y viva, fruto de un proceso de trabajo meticuloso y constante, a base de veladuras, o superposición de capas de pintura muy diluidas, casi transparentes, que aumentan la sensación de profundidad en sus cuadros con el paso de los años, a medida que las capas superiores se van mezclando con las inferiores en ese lento y progresivo secado del óleo sobre la madera imprimada.
El actor, escritor y artista plástico Gotthart Kuppel ha escrito sobre su pintura que en ella "se ve transformación, transmutación, putrefacción, ajamiento, cambio de forma. Se ve, metamorfosis". Por otro lado, según el crítico de arte Rubén Díaz destaca que "la propuesta estética de Eve-Maria Zimmermann precisa de música y luces lúgubres, elegías que brotan del silencio en silencio para reducir el corazón a un solo sentimiento que, sorprendentemente, se confunde ante la avalancha de sensaciones que propicia tal galería de personajes y situaciones dantescas".
13-01-2008
Fuente:
La Opinión
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