El encuentro, que fue inaugurado el pasado miércoles 28 de octubre en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende, en Santiago de Chile lleva el nombre de "El Umbral Secreto" y cuenta, durante el mes de noviembre con más de 200 artistas, locos y poetas surrealistas del mundo que unirán sus espíritus siguiendo el legado de André Breton.
Con exposiciones, mesas redondas, conferencias, performances y un despliegue de notable imaginación y organizado por el grupo "Derrame", el encuentro se lleva a cabo en el Museo Salvador Allende, la Casa Colorada, el diario La Nación, la Galería Centro Norte, la Biblioteca Nacional y la Galería Cian.
El grupo surrealista Derrame, creado en 1996, rinde un homenaje a los integrantes del grupo La Mandrágora, fieles representantes del surrealismo chileno en la década del treinta y cuarenta.
Algunos de los visitantes ilustres son Ludwing Zeller (poeta y artista visual, un surrealista chileno fundacional del movimiento), Susana Wald ( Húngara, esposa de Zeller, formó junto a él la editorial y centro cultural "La casa de la luna" en los 60'. Una artista que reivindica el papel de la mujer en el surrealismo), Natalia Fernández (directora del Museo Granell en Galicia, España, un reconocido espacio de difusión de este movimiento) y tantos otros cientos de artistas y grupos participantes de latitudes diversas (Chile, España, Canadá, Brasil, Argentina, Italia, Cuba, Holanda, República checa, USA, México, Perú, Portugal, Bélgica, Rumania, Francia, Indonesia, Venezuela, Sudáfrica, Panamá, Inglaterra, Uruguay)...todos ellos reunidos por el espíritu surrealista y sin ningún aporte oficial. El éxito de esta convocatoria es mérito del entusiasmo y arduo trabajo de los organizadores, sumados a los lazos de afectividad que identifican a este movimiento.
"El Surrealismo es una hermandad sagrada, que responde solidariamente y como una, cuando es llamada. Esto sucede hoy en Chile", dice el principal organizador de este evento, Enrique de Santiago, artista, poeta y soñador chileno. Él escribe el prólogo del bellísimo catálogo y habla del surrealismo como de un pensamiento alternativo, liberador e inextinguible; "un cuerpo vivo".
La invitación enviada a los artistas finalizaba: "Larga vida al surrealismo. Los sueños son espadas contra los gobiernos que nos quieren mantener despiertos en su ignorancia."
Las banderas de Amor, Libertad y Poesía, se continúan hoy en esta muestra "Demente, onírica, erótica y poética". Este suceso se suma desde ahora a la Historia del Arte.
Dejo aquí el vaso medio lleno
Un grito que cuelga de mi cuello
Unos dientes inservibles
Una toalla húmeda
Un cielo gris sin uso doblado en el cajón
Una frazada mordida por mis manos
La lluvia de hoy y de toda la noche
Un repulsivo olor a amor
Sobre la cama dejo una boca blanca
Aún quedan palabras en la almohada
Un color azul en el espejo
Apenas esta penumbra
El olor rancio de la última comida
Un puré con gusto a árbol
Unos ojos tiesos