100 pesebres de América, en Quito
Las perlas, la corteza de coco, las hojas de choclo, la tagua o las semillas de eucalipto también son materia prima para el arte. La muestra 100 pesebres de Nuestra América, es una prueba.
En el Museo de San Francisco, en el Centro, Quito, se exhiben nacimientos de Jesús elaborados artesanalmente en 12 países.
"En Roma aprendí la técnica del realismo para hacer pesebres", dice Wálter Verdesoto, sacerdote franciscano, autor de un paisaje de Belén de cinco metros de largo y director de la muestra.
"Mi sueño es crear en Quito un museo internacional del pesebre permanente, pero no hay instituciones que nos apoyen en ese proyecto", dice Verdosoto, quien es maestro de escultura en la Escuela Amigos del Belén.
La muestra recibe el apoyo de otros países. Por ejemplo, Chile donó un nacimiento de cobre moldeado a mano, ya que ese mineral es el primero de ese país.
La embajada de República Dominicana ofreció a préstamo un nacimiento de madera de nogal, tallado por los santeros de Palo de Bonao.
Esta es la segunda vez que San Francisco acoge una muestra de pesebres extranjeros. El año pasado se mostró la colección 100 pesebres del mundo en Quito. Ahora ese conjunto está en exhibición en el Museo Nahim Isaías, en Guayaquil.
La muestra de San Francisco recoge representaciones de la Sagrada Familia desde diferentes culturas. Estados Unidos se representa con un Belén de pieles rojas; Argentina con un rancho de campo, gauchos y el mate; Haití, con tres afrodescendientes hechos en la misma pieza de madera tallada; Colombia, con trajes cafeteros y un acordeón vallenato; etc.
Según Verdesoto, la mayoría de nacimientos fue elaborada en Quito por la Escuela Amigos del Belén. Allí, 15 personas realizan pesebres. "Las clases de la escuela son gratuitas, el sábado, a las 15:00", señala el sacerdote.
Milton Angulo, de 65 años, observa con detalle la muestra. "Yo soy de izquierda, pero estas recreaciones me mueven el corazón. Debería ser gratuito".
La entrada cuesta u$d 2 para adultos, u$d 1 para estudiantes y adultos mayores y 0,50 para niños. "Los costos de movilización de los nacimientos desde otros países son altos; otros fueron comprados", dice Verdesoto.
Además, señala que los visitantes pueden llevarse un recuerdo. Con el talonario de la entrada participarán en el sorteo de un pesebre de 130 cm de largo. La rifa se efectuará el 5 de enero.
Según Pablo Rodríguez, administrador del museo, en los 10 primeros días de exposición se registraron 4.000 visitantes. "Nos visitan más los estudiantes. Se emocionan porque la mayor parte de materiales es reciclable".
21-12-2007
Fuente:
El Comercio
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