La escultura del artista Marc Quinn, que representa su propia cabeza, fue realizada con su propia sangre congelada. Se trata de una de las últimas adquisiciones de la Portrait Gallery de Londres.
Self (yo mismo), fue creada con casi cinco litros de sangre que el médico le fue extrayendo al artista en cinco dosis, una cada seis semanas. La obra, valorada en 300.000 libras (342.900 euros), es la cuarta cabeza que sobre sí mismo realiza Marc Quinn. Según ha expresado Quinn, su intención es realizar una cada cinco años con el fin documentar su proceso de envejecimiento.
El revolucionario artista británico fue distinguido anteriormente con la colocación de una de sus obras en la plaza de Trafalgar Square. La escultura representaba a Alison Lapper, una artista londinense que nació sin manos y permaneció en la mencionada plaza céntrica de Londres hasta fines de 2007.
¿Arte moderno?, lo cierto es que la obra, que generó cierta polémica en Londres, fue adquirida por el museo por u$s495.000 y ha sido calificada como una de las obras más importantes de Quinn.
El artista dijo que la escultura surgió del deseo de llevar al arte del retrato a su punto más extremo, "una representación que no sólo tiene la forma del modelo, sino que está hecho de la carne del modelo", expresó.