Mollari fue una importante personalidad del ámbito artístico nacional e internacional, con un marcado sentimiento latinoamericanista, realzando los valores de los primeros pueblos del continente en su obra.
Además de los lienzos, en la obra de Mollari se destacan distintos murales que pueden encontrarse en la Ciudad Universitaria (facultad de Ciencias Exactas, UBA); tríptico en Nueva York (EEUU); Paneles en Formosa (Pcia de Formosa de, Arg); Trenque Lauquen (Pcia de Buenos Aires, Arg) y Alvear (Pcia Corrientes, Arg).
A lo largo de su carrera, Mollari obtuvo diversos premios como el Cuarto Premio Salón Santa Fe (1959); Tercer Premio Salón Santa Fe, Segundo Premio Salón Nacional (Sección histórica, 1960); Tercer premio Curuzú Cuatiá (Corrientes); Segundo Premio Salón Nacional (Pintura, 1961);Gran Premio de Honor salón de Mar del Plata (1967); Primer Premio del LXXVII Salón Nacional de las Artes Plásticas (1988); Primer Premio Bienal de Arte Sacro (Pintura, 1994) y el Gran Premio de Honor (Adquisición) Presidente de la Nación (1998).
Los restos del artista fueron despedidos el sábado 30 de octubre en Av. Maipu 4152, La Lucila, provincia de Buenos Aires.
Una ráfaga de luz
El filo de una hoja de papel
Una idea muerta de miedo
Espectros vivos de recuerdos
Una cáscara como cueva como piedra
Demonios y hambrientos rodean este nido
Cuál es el terror que socava al terror
Una ráfaga de luz abre la pared
Luego los demonios y sus bocas
apestadas de saliva
Sueño el sueño de los débiles
Ilusiones que fermentan ilusiones
En el vientre de la nada