Kandinski, Klee, Chagall y el Picasso crepuscular entran en el Museo de Bilbao
Un particular le presta por 5 años importantes cuadros que refuerzan su colección del XX.
El gusto más bien conservador que ha distinguido a los mecenas del Museo de Bellas Artes de Bilbao, incluidas las instituciones con su vital pero inconstante apoyo, explican que la colección de la vieja pinacoteca sea parca en el impresionismo y el posimpresionismo francés, no digamos nada en las vanguardias históricas, soslayadas en la época en que fueron asequibles.
El acuerdo con un colecionista particular vasco permitirá al centro cubrir de una manera impensable hasta ahora las lagunas de sus fondos más históricos del XX, con obras muy destacadas de algunos de los principales artífices de las vanguardias, como Wasili Kandinski, Paul Klee, Georges Braque y hasta el mismísimo Picasso con "El pintor y su modelo I", de 1963; el museo no disponía de él más que un pequeño pastel de finales del XIX.
La colección particular, integrada por 66 obras de 47 artistas de primera línea, permanecerá cinco años en el museo en régimen de depósito; "el propietario no tiene por ello una contraprestación del museo, más allá de los lógicos beneficios fiscales que pueda obtener", comentó el director de la pinacoteca, Javier Viar. El conjunto será presentado al público a finales de enero en el formato de exposición temporal; luego, según explicó aquél, bastantes de sus principales obras serán incardinadas en el discurso de la colección permanente del centro.
Los fondos arrancan con algunos cuadros de Joaquín Sorolla e Isidre Nonell fechados en el XIX e incluyen a cubistas como Albert Gleizes, Jean Metzinger, Fernand Léger y Juan Gris; surrealistas como Max Ernst, Óscar Domínguez y Salvador Dalí, éste con una obra de 1934 de título enigmático -"Cour ouest de lŽîle des morts-obsession reconstitutive d'apres Böcklin"- que tiene un aire entre onírico y metafísico, muy a lo Giorgio de Chirico. Precisamente Chirico figura también en el catálogo con un cuadro de gran factura y buena época en la trayectoria del padre de la pintura metafísica -"Le trouble du thaumaturge", fechado en 1926-, otra de las inmensas ausencias que se palbaban en la enciclopédica colección de la pinacoteca.
Un Miró del 31
Están igualmente Joan Miró, con el lienzo del lejano 1931 "Tête d'homme III" -del que tampoco hay óleos en el museo- y el constructivista Joaquín Torres García y Julio González, que enseñó a Picasso a trabajar la escultura en hierro, ambos igualmente presentes en la colección.
El propietarios de estas obras, que pretende permanecer en el anonimato, ha tenido que reunir su colección desde hace tiempo, puesto que bastantes obras corresponden a los mejores momentos de autores que se cotizan en cifras millonarias desde hace décadas; "es desde luego una colección singular, de las más importantes que se han hecho aquí nunca", comentó el director sin especificar siquiera el lugar.
Los fondos adquiridos de esta manera traerán igualmente al museo al dadaísta francés de origen cubano Francis Picabia, y nuevas obras de Gutiérrez Solana, Millares, Oteiza, Chillida ("Mesa G-15", de 1984), Palazuelo, Tàpies y Saura ("La rastroja", 1963), como también de los escultores británicos Tony Cragg y Anish Kapoor.
15-12-2007
Fuente:
El Correo Digital
Otras noticias