El pintor y escultor colombiano Omar Rayo murió hoy a los 82 años de edad en una clínica de la ciudad colombiana de Cali (suroeste), adonde fue trasladado tras sufrir un infarto, informaron hoy fuentes médicas y familiares.
El escultor sufrió un infarto en la casa donde vivía en su natal municipio de Roldanillo, departamento de Valle del Cauca, y de inmediato fue trasladado a la Clínica Valle del Lili de Cali, pero murió en el trayecto.
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, lamentó la muerte de Rayo y envió un saludo de solidaridad a su familia.
Rayo nació el 20 de enero de 1928 en Roldanillo, donde años después fundó un museo de artes que lleva su nombre.
Los inicios como artista fueron en su adolescencia cuando encontró un aviso en un diario en el que se anunciaba un curso de dibujo por correspondencia de la Academia Zaer de Buenos Aires (Argentina).
Desde 1948, Rayo empezó sus exposiciones y ganó el Salón Nacional de Artistas de Colombia y un premio especial en la Primera Bienal de Grabado Latinoamericano, de San Juan de Puerto Rico, en 1970.
De 1959 a 1960 vivió en México, gracias a una beca otorgada por la Organización de Estados Americanos (OEA), y luego con otra beca estuvo en Nueva York, ciudad en la que se radicó hasta 1976 y donde tenía un apartamento en el que vivía buena parte del año.
Su obra como pintor, grabador y escultor estaba enfocada en figuras geométricas como cuadrados, rectángulos y líneas, combinadas con colores rojos, blancos y negros.
Doy un paso, el primer paso
La casa cansada cae
Hay un horizonte lejano en la ventana
Un horizonte que gira y que gira
Hay personas como muñecos de trapo
Y autos de plástico que ladran
Pelotas de colores que me hablan al oído
Una lámpara inútil me persigue
Y un lago profundo muerde mis pies
Caigo en el agua helada
Hasta ahogarme de llanto
Sobre un hombro que olvidé