Aunque no cerró sus puertas durante el verano, el Museo Caraffa actualizó su cartelera en la tarde del jueves 3 de marzo y así levantó oficialmente el telón de este 2011 que promete mucha actividad para los amantes de las artes visuales, luego de un 2010 que se caracterizó por una alta oferta de exposiciones para todos los gustos.
De este modo, y con todas las expectativas, la galería provincial hizo sonar su campana de largada a las 19, con la apertura formal de las muestras en las distintas galerías, entre las que se destaca (y como para que vayan viendo cómo viene el año) la retrospectiva dedicada a la obra de Quinquela Martín, prócer casi sagrado de la pintura y la cultura argentina.
Inevitablemente asociado al barrio porteño de La Boca, Quinquela fue uno de los grandes artistas que pusieron el ojo en la barriada del puerto y en la sacrificada vida de los trabajadores. Esto se podrá ver y sentir en las pinturas, murales y aguafuertes, producidas entre 1939 y 1948, que integran la muestra que ocupará la sala 3 del Caraffa.
Otra de las actividades que resaltan en este arranque de año es la muestra colectiva Menos tiempo que lugar, que reúne obras de artistas contemporáneos y que es organizada con el aporte del Instituto Goethe de la ciudad de Córdoba. Esta colección propone una serie de miradas a los 200 años de la liberación de la Argentina y de muchos otros países del continente americano, con videos del uruguayo Martín Sastre y la cordobesa Leticia El Halli Obeid, entre otros. Esto será en la sala 5.
Por su parte, en la sala 1 se exhibirán obras de Mateo Argüello Pitt (pintura y objetos); en la 2 y con el título Rituales necesarios expone Guillermo Rodríguez (esculturas); en la sala 4 se verán las pinturas de Charly Medina; en las salas 6 y 7 estarán las pinturas de Pablo Baena y por último en la 8 y 9 se exponen las fotografías de la autora Stephanie Lacombe. El museo abre de martes a viernes de 10 a 20 horas y los sábados y domingos de 10:30 a 19, con entrada a 3 pesos.
Una mujer invierno muere
Frío calvario la noche
Celebra a otro dios
Y para siempre
Duele y no
Cubre la arena el tiempo
Fatal la uña
La piel fatal
Qué fibra aún vibra en su costado
Oscura boca amanecida calla
Algún profeta invocará su cuello
Desvestirá su vientre en otro altar
En otra hoguera y otra noche
Y para siempre
Una mujer infierno muere
Golpea como tiempo
Y calla sometida
Tensa la cuerda ya no vibra
Muerde la boca obscena
Los dedos que rozaron su cintura