Llevan trabajando como asociación ya cuatro años; sin embargo, su afán por la promoción de la cultura es aún anterior. Y es que el taller de pintura de la Asociación ‘Arte y Pintura' de Almuñécar lleva funcionando, en una de las casetas andaluzas del parque El Majuelo, la friolera de diez años. Difundir ese trabajo realizado en los últimos seis meses de este año vuelve a ser el objetivo de la exposición que desde el pasado 1 de junio hasta el día 10 puede visitarse en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura.
En total hay expuestos 104 cuadros, entre pinturas al óleo, acuarelas y dibujos del estilo y la temática más variada: bodegones, paisajes, flores, retratos... Y es que eso es precisamente lo que se pretende, mostrar a ojos del espectador una amplia gama de perspectivas y formas. Porque "la pintura es un arte y el arte es libre, no nos podemos estancar en el mismo estilo; de ahí la variedad de esta muestra", indicó María Soledad Alonso, miembro de Arte y Pintura. En este sentido, María Teresa Romero, otra de las integrantes de la asociación, reiteró que "cada uno con su estilo, su personalidad y su manera de pensar" lo importante cuando se crea cualquier trabajo artístico es llevar al lienzo "lo que uno mismo quiere expresar, ni más bonito ni más feo".
Por el taller han pasado centenares de personas a lo largo de todos estos años, de cualquier edad y sexo. Han tenido alumnos desde los seis años a los 74. Pero, "desde que están el ordenador y la play station los niños están más atentos a eso que a la pintura", manifestó Romero, que recordó como hace pocos años atrás no daban abasto a atender hasta a 16 niños a la vez.
Los 104 cuadros que pueden verse en esta muestra han sido realizados por un total de 20 personas, dos de ellos hombres.
La exposición de la Asociación Arte y Pintura de Almuñécar podrá visitarse en horario de 18.00 a 21.00 horas, de lunes a domingo, en la Casa de la Cultura.
De qué costado brotará el hambre
Del izquierdo que corrompe la memoria
Del inmóvil diestro y de su fe
De qué filo nacerá el dolor
De la certeza indomable del pasado
De la herrumbre de los bordes del presente
De qué agua beberá el sentenciado
De la inútil que el mar ostenta
De la dulce gota que la lluvia pudre
Con qué manto cubrirán sus huesos
Con el del ausente
O con el del olvido