De no creer. Si bien para muchos los graffitis y pintadas lo único que hacen es ensuciar las paredes, hay quienes demuestran que algunos sirven para limpiarlas.
Se trata de la técnica conocida como reverse graffiti que propone además de una nueva filosofía de arte urbano, una advertencia sobre el peligro de la contaminación. Así, el dibujo emerge limpiando la suciedad de las paredes.
Uno de los artistas más conocidos de esta variante de graffiti es el brasileño Alexandre Orion. Creció en uno de los barrios más poblados de Sao Paulo y desde muy niño se acostumbró a convivir con el tráfico y los elementos de la ciudad.
A la edad de 13 años, realizó su primer graffiti. Su estilo de dibujo, a mano, estaba fuertemente influenciado por la cultura Hip Hop y cargado con fuertes mensajes políticos y crítica social.
En 2006, Orion creó la intervención bautizada como Ossario en uno de los túneles de Sao Paulo.
Cuando se construyó el túnel, era amarillo. Cada día que pasaba veía cómo sus paredes iban cubriéndose de hollín. "Decidí utilizar la limpieza como técnica porque era la única manera de transmitir mi mensaje" dijo Orion.
Durante 13 noches se dedicó a quitar selectivamente la suciedad con trapos y pedazos de ropa. Cuando terminó, el resultado dejó a la vista su obra: Orion había convertido el túnel en una gran catacumba ocupada por numerosas calaveras dibujadas en sus paredes.