Maestro de la figura y la composición. El escultor Rafael Martín ofrecerá un seminario intensivo en Casa Bruzzone, los sábados 5 y 26 y los domingos 6 y 27 de julio, con el fin de estudiar el desarrollo de la creatividad, en la escultura, mediante la búsqueda de la imagen propia.
Martín lleva más de 50 años de investigación y producción en Europa y América. Además de exponer en destacadas salas de todo el mundo y dirigir la Escuela Superior de Artes Visuales de Bahía Blanca, fue el responsable de introducir en Argentina la cerámica Raku, técnica que difundió, desde 1972, mediante cursos y talleres. Es una de las grandes figuras del circuito escultórico nacional.
Sus trabajos son el reflejo de su vida y sus pensamientos. La obra, él mismo sostiene, debe decir lo que el autor tiene adentro. Un libro, una escultura, una pintura, debe incluir a quien la hace, su impulso visceral. La organización mental y la ejecución redondean lo que se da en llamar obra de arte. "La obra aparece cuando uno está volcado de lleno, cuando hacés el máximo de lo que te da el cuero. Sin ser un purista, la exigencia que le hago a un artista es que sea genuino; no es necesario que sea genial, sí que sea genuino", comenta.
El seminario está organizado por la profesora Lorena Ortiz, quien actualmente dicta el taller "Cultura Cerámica", para niños, en la casa-museo. Todos los encuentros darán inicio a las 14:00 y tendrán una orientación personalizada. A su término se entregarán certificados y las vacantes son limitadas. Los interesados pueden que escribir a
casabruzzone@copetel.com.ar
Rafael Martín es escultor y docente. Obtuvo el Gran Premio de Honor del Salón Nacional Arte Cerámico y el Premio Konex en 1982. Realizó cerca de doscientas exposiciones, entre individuales y colectivas. Fue jurado en salones de carácter internacional, nacional y provincial. Colaboró en la creación de numerosos talleres para la enseñanza de la escultura y la técnica cerámica.
Entre 1989 y 1992 dirigió la restauración y edición en Bronce de la "Collection du Sphinx", trabajos inéditos de escultura realizados por Max Ernst en Saint Martín d'Ardeche, Francia. Esta tarea fue llevada a cabo en su taller de Ginebra y fundiciones de Paris y Londres hasta 1991. Participó en las subastas de arte moderno de Phillips de Londres y del Museo Deustche de Vevey, Suiza. En 1994 investigó vida y obra de Max Ernst.