Obras de la colección Malba - Fundación Costantini presenta un recorrido extendido por su colección permanente, centrada en la producción artística de América Latina. La exposición se despliega en dos salas del museo y abarca desde los inicios de la modernidad y las primeras vanguardias, hasta las producciones más recientes del arte contemporáneo.
Se exhiben pinturas, esculturas, dibujos, grabados, collages, fotografías, instalaciones y objetos, que dan cuenta de la diversidad de soportes y formatos de la colección.
La visita habitual a la colección permanente comienza con las variantes de las modernidades y las vanguardias latinoamericanas de los años 20, con piezas de Tarsila do Amaral, Xul Solar, Rafael Barradas, Emilio Pettoruti, Diego Rivera y Joaquín Torres-García, entre otros. Luego, se incluye un conjunto de pinturas de los años 30 y 40 que refleja la diversidad de los surrealismos y la afirmación del debate arte/política como núcleo de producción y reflexión.
Un tercer conjunto exhibe las tendencias abstractas y concretas desarrolladas en Argentina, Brasil y Venezuela, desde el arte Madí hasta el cinetismo. Finalmente, la sala muestra los inicios del arte contemporáneo, con piezas de la Nueva Figuración y el minimalismo de los años 60.
La visita culmina finalmente en la sala 1 -espacio habitualmente destinado al arte contemporáneo-, con las últimas donaciones y adquisiciones incorporadas al acervo de Malba. Están representados varios referentes e iniciadores del arte contemporáneo local como Fabio Kacero, Pablo Siquier, Cristina Schiavi, Marcelo Pombo, Mónica Girón, Magdalena Jitrik y Sergio Avello.
Una buena opción para revivir el arte latinoamericano del siglo XX.
Una plaga de manzanas acecha en esta tregua
Rojas se agitan como señuelos
Traen pulida su piel de escamas
Traen el corazón blando como la arena
Llegaron hasta aquí por el hambre del deseo
De todos los sembrados eligieron el más joven
El que la boca no probó
El que se atreve a florecer mientras el edén duerme
Cuelgan como gotas de vino
Algunas sin consuelo se desploman al vacío
Otras sedientas insisten con la boca abierta
Una de ellas rodó por mi mejilla
Eva la probó
El deseo tiene gusto a lágrimas de alcohol