Velázquez, marchante en Italia
Enviado por Felipe IV, el pintor sevillano recorrió Roma durante dos años, visitando las mejores colecciones de esculturas clásicas, de las que realizó y adquirió copias para decorar el Alcázar Real. Una exposición las reúne ahora en Madrid.
Cuando parecía que todo estaba investigado y casi todo dicho acerca de la personalidad y la obra de Velázquez, surgen las sorpresas de nuevos hallazgos, esta vez no en el campo de la pintura, sino en el de la escultura. Desde su cargo de Aposentador de Palacio y como máximo responsable de la decoración de los salones del Alcázar de Madrid, Velázquez hubo de buscar la forma de organizar los elementos que vistiesen la arquitectura. Entre esos elementos, la escultura (tanto originales como copias y vaciados) tuvo un importante papel junto con los propios cuadros que colgaban de las paredes del principal palacio de los Austrias españoles.
La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid aloja en estos días una exposición donde se muestra la actividad de Velázquez y su relación con la estatuaria, un aspecto poco conocido hasta el presente y en el que se han obtenido abundantes novedades, convenientemente recogidas en un voluminoso catálogo, en el que aporta sus novedades un grupo de reconocidos especialistas. Ambos eventos, exposición y catálogo, han sido coordinados por José María Luzón, catedrático de Arqueología y académico de Escultura en la institución organizadora.
14-01-2008
Fuente:
Descubrir el Arte
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