El hallazgo es considerado como un primer paso para evitar que algunas de las pinturas holandesas más famosas acaben destiñéndose con el tiempo.
Los expertos sugieren blindar las pinturas tanto como sea posible de los rayos ultravioleta y solares.
El sincrotrón
Para llegar a esas conclusiones los científicos utilizaron una gran cantidad de herramientas analíticas que incluyen el Sincrotrón Europeo de Radiación ubicado en Grenoble, Francia, un instrumento líder mundial en el estudio de la estructura de los materiales.
Los especialistas emplearon un microscopio de haz de rayos X para revelar una compleja reacción química que tiene lugar en una capa muy delgada entre la pintura y el barniz.
La luz solar puede penetrar sólo unos pocos micrómetros en la pintura pero en esta corta distancia, de acuerdo con los investigadores, tiene lugar una reacción química desconocida hasta ahora que altera la composición original y vuelve marrones los pigmentos amarillos industriales utilizados por Van Gogh.
Esos pigmentos permitieron al artista alcanzar la intensidad de, por ejemplo, su serie de pinturas de los girasoles.
El maestro posimpresionista empezó a usar esos colores brillantes después de salir de su Holanda natal y llegar a Francia, donde se hizo amigo de artistas con los que compartió nuevas ideas sobre el uso de colores.
Problema de mezcla
Lo que detectaron los expertos fue una transformación por la que se perdieron tres átomos del cromo que formaba el amarillo cromado.
La pérdida de cromo era más prominente en presencia de compuestos químicos con sulfato de bario, lo que ocurría cuando Van Gogh mezclaba la pintura amarilla con otra blanca.
Koen Janssens, coautor del estudio, explicó: "Queremos entender qué condiciones favorecen la reducción de cromo".
Igualmente los científicos indagan "si hay alguna esperanza de revertir los pigmentos al estado original".
Había luz en el ocaso
Había cielo translúcido mar translúcido
Había deseo con forma de horizonte
Había tierra firme más allá del más allá
Había silencio en el ocaso
Había mensajes longevos en botellas longevas
Había aire rojo cielo rojo
Había un cortejo de gaviotas
Ante qué paredón mueren las aguas
Muro de cielo donde el mar se precipita
Fosa común donde el sol no arde
Al final de este barranco caen las horas
Brutal abismo que devoras tiempo
Por qué cierras mis ojos con una caricia