Rufino Ferreras: ''La gente sentirá muy cercanas las pinturas del Thyssen de Málaga''
Uno de los impulsores del proyecto "EducaThyssen" para acercar el patrimonio del museo destaca la importancia de las nuevas tecnologías para llegar a todos.
Uno de los impulsores del proyecto "EducaThyssen" para acercar el patrimonio del museo destaca la importancia de las nuevas tecnologías para llegar a todos Rufino Ferreras lleva trece años trabajando en el área educativa del Museo Thyssen de Madrid, que se ha convertido en una referencia a nivel internacional con el proyecto de la web "EducaThyssen" y los programas desarrollados en la pinacoteca. Ayer participó en el curso de especialización "El patrimonio histórico-artístico e Internet", organizado por la Universidad de Málaga y el Museo Municipal del Patrimonio.
-¿Cómo nació "EducaThyssen" y cuáles son sus objetivos?
-"EducaThyssen" nació por casualidad, como todo en la vida. El nombre se puso de forma provisional cuando se creó la web y al final es una marca con la que incluso se llama al departamento educativo del museo. La idea surge porque pensamos que todo museo debe algo a la sociedad y tenemos que facilitar el acceso a su patrimonio, de forma que un niño de Buenos Aires tiene el mismo derecho a ver las obras que uno de Madrid. Para eso utilizamos las nuevas tecnologías, pero enfocadas para educar.
Para nosotros tienen una función económica y educativa, porque nos permite desarrollar material con menos medios.
-¿Qué aportan las nuevas tecnologías al concebir toda una línea educativa dentro de un museo como el Thyssen?
-Las nuevas tecnologías nos ayuda en muchos aspectos. Como en la interactividad y facilitar que deslocalicemos los contenidos de forma mucho más económica. Además, nos permite estar más cerca de los intereses de los jóvenes de ahora. En la Alhambra he trabajado en un programas que conecta con los visitantes al complejo que lleven una Nintendo DS, mediante una red "wi-fi". Eso les permite descargar un juego relacionado con la Alhambra y accedemos a los jóvenes usando su propio lenguaje.
-¿Es difícil transmitir el arte abstracto al gran público?
-La verdadera dificultad está en trabajar a la vez para niños de 3 y de 99 años. Con el arte contemporáneo intentamos limpiar la mirada de las personas y quitar los prejuicios. Por ejemplo, a los visitantes de la tercera edad empezamos sorprendiéndoles con un cuadro de Rothko de tres metros de ancho y tres de alto, que les impresiona. Cuando lo entienden, se convierten en los amantes más apasionados del arte contemporáneo. No obstante, también tenemos que trabajar en otra dirección y quitar prejuicios sobre cuadros del siglo XII por cuestiones religiosas, sociales o políticas.
-¿Cómo se puede llegar a públicos de edad o nivel educativo tan dispar?
-Utilizamos estrategias distintas, equivocándonos mucho y rectificando más. Esto es importante, porque debemos tener el oído muy abierto cuando el visitante habla.
-¿Cuál es el estilo o periodo artístico más popular?
-El Impresionismo, aunque va cambiando el gusto de la gente. Recuerdo que cuando empecé a trabajar en el área en 1995 no se apreciaba el Cubismo y a la gente le parecía que Picasso pintaba adefesios. Ahora nadie se atreve a decir esto.
-¿Qué es lo que más influye en estos cambios de gustos?
-La televisión influye en esto. Los niños son un ejemplo. Hay épocas en las que les encantan los cuadros mitológicos porque hay alguna película, serie o juego de ordenador con estos temas.
-¿Conoce el proyecto del Museo Thyssen para Málaga y los fondos previstos?
-Va a ser un proyecto muy popular, porque son pinturas que la gente va a sentir muy cercanas, en especial los malagueños. Eso permitirá tener mucho ganado para difundir y explicar los fondos.
-¿Cómo valora el hecho de que la colección de Carmen Thyssen se reparta entre varios museos en España?
-La deslocalización de los fondos es muy interesante, porque no interesa tener todo concentrado en un mismo sitio. Todos los grandes museos lo están haciendo, como pasa con el Guggenheim.
-¿Trabajará en desarrollar el área educativa del futuro museo para la ciudad?
-Supongo que habrá una gestión propia y en principio es lo que tengo entendido. Eso no quita que, si se nos pide ayuda, apoyemos este tipo de iniciativas, que para eso estamos. Pero es bueno que haya un equipo local, que conozca a su público y lo entienda.
25-04-2008
Fuente:
La Opinión de Málaga
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