El artista plástico argentino Juan Melé donó al patrimonio cultural de la ciudad 66 obras de las 70 que componen la muestra que se expone en el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén (MNBA).
Las piezas, esculturas, cuadros, relieves y gofrados se suman a las casi doscientas obras que fueron donadas por diferentes artistas que pasaron por el MNBA, entre ellos Raúl Lozza, León Ferrari y Luis Tomasello. Esta muestra tendrá la categoría de itinerante, a propuesta del artista, es decir que viajará a cada museo o sala que la requiera para su exposición. "Es la primera vez que donan al museo una colección completa que permite conocer al artista en su totalidad", comentó Oscar Smoljan, director del MNBA.
Las obras en su conjunto abarcan los últimos 30 años de la producción de Melé, fundador del movimiento Arte Concreto Invención que se convirtió en referente del arte constructivo contemporáneo.
"Melé forma parte de una generación de artistas irrepetibles que hicieron de la investigación y el cuestionamiento de lo formalmente establecido, el motor de búsqueda que abrió las puertas a un lenguaje nuevo y llevó a las artes visuales nacionales a niveles nunca antes alcanzados", agregó el director del museo.
Melé es nombre clave en el arte geométrico de Argentina y compartió experiencias estéticas con George Braque, Max Bill, Fernand Leger y otros talentos del siglo XX.
La importancia de contar con las obras de Melé para el MNBA de Neuquén tiene que ver, además del caudal cultural de las mismas, con el perfil que se le ha dado a nivel nacional e internacional.
"Esta donación no es casualidad ni circunstancial. Es producto de un trabajo sostenido de un museo que no sólo fue importante por ser inaugurado sino también porque se sostuvo y fue jerarquizado nacional e internacionalmente. El acento de este museo, de acuerdo a las características de la ciudad, por su base poblacional joven y por la dinámica que tiene, fue puesto en la vanguardia de los años 40. Por eso, cuando uno entra al museo se encuentra con el mural de Tomasello que tiene que ver con el arte cinético, con Lozza que es contemporáneo de Melé y León Ferrari. Cuando uno ve lo que está como parte del edificio y que le da la impronta, se puede ver que es de la vanguardia de los años 40", dijo Smoljan.
En 1997, Juan Melé recibió el premio Alberto Trabucco, otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes, de la cual es miembro en la actualidad.
Su obra plástica, que no respeta parámetros normales de encuadre y formato, es acompañada por un trabajo escrito de análisis e investigación. En 1999 editó sus memorias con el nombre Vanguardia del 40.
Además publica en revistas especializadas artículos sobre los aspectos fundamentales del arte concreto. En algunas de sus reflexiones acerca de la pintura de marco irregular, acepta el contraste indispensable como consecuencia lógica de la composición y las leyes perceptivas.
Quiero que leas esta carta
No sé, quién sabe, ni yo sé
Ninguno sabe nada de lo que otros saben lo que nosotros deberíamos saber
No sé si estarás bien cuando recibas estos versos
El cielo es un volcán y no deja de llover
Llueve lluvia como hollín
Llueve sobre los brotes inflamados
como estos ojos secos
Tantos son los gritos
que el silencio es cada vez más profundo
y es cada vez más negro
Lejos la carta, lejos el cartero
Azul una mañana como la anterior
Azul como el aire y como hace ya tres días
El cielo abre un cráter, llueve lava
Una carta se quema sobre el revés de un hombre
Que no sangra