Arte en busca de dueño
La exhibición del Museo Israel incluye 53 de las 2.000 obras restituidas a Francia tras la guerra.
A primera vista, pueden parecer simplemente otras dos exposiciones de las muchas que se presentan en el Museo Israel de Jerusalén, prolijas y muy ordenadas.
Pero apenas se observa con detención, concentrándose uno también en los textos que las acompañan, queda claro que aquí, hay algo diferente.
Es que "Buscando propietarios" y "Arte huérfano", no son exposiciones que tratan sólo de arte, sino ante todo, de historia, la trágica historia de la Segunda Guerra Mundial.
La primera es una exposición llegada de París, organizada por diversas instancias oficiales francesas, en colaboración con el Museo de Israel.
Incluye 53 obras de las 2000 que fueron restituidas a Francia después de la guerra, aunque los nazis habían robado 60.000.Entre las obras expuestas, hay un cuadro del pintor uruguayo Torres García, adquirido antes de la guerra en París.
Reencuentros históricos
"Arte huérfano" tiene más de cincuenta pinturas, dibujos, grabados y libros, junto con una selección de objetos ceremoniales judíos, que llegaron por diferentes vías a Israel en los años 50 y fueron guardados en custodia, con otros más de mil objetos y obras de arte, en el Museo Israel.
La exhibición tiene pinturas, grabados y dibujos y artefactos de la cultura judía.
En su mayoría son los pocos restos recuperados de bienes pertenecientes a judíos asesinados en el Holocausto.
De los depósitos del Museo Israel ya han surgido los elementos necesarios para emotivos e históricos reencuentros, como el de un sobreviviente hoy de edad muy avanzada que buscaba un cuadro que se hallaba colgado en la sala de su casa paterna, destruida por los nazis.
Ya antes de la Segunda Guerra mundial, Adolf Hitler había hablado de su deseo de convertir su ciudad natal Linz en Austria, en la capital artística del Tercer Reich, en la cual los tesoros artísticos de Europa serían expuestos.
Para lograrlo, dio órdenes de saquear museos de Europa declarando que "repatriaba" a Alemania obras de arte de los así llamados "maestros arios". Pero también confiscó colecciones de arte y robó de casas particulares de judíos a partir de 1938.
Las raíces del saqueo
Para Shlomit Steinberg -Curadora de "Arte huérfano", que colaboró también con sus colegas franceses en la preparación de "Buscando propietarios"-, hay aquí mucho más que el robo de cuadros hermosos.
"Es verdad que fueron obras a la colección privada de Goering o para satisfacer los planes de Hitler de crear un museo del Reich, pero en lo que a los judíos respecta, el fenómeno es mucho más profundo".
Steinberg, encargada de arte europeo en el Museo Israel y especialista en arte holandés, estudió durante bastante tiempo para preparar las exposiciones sobre el arte robado, un tema muy diferente del que le ocupa en general. Y siente que tuvo un claro desafío, tras el cual llegó a conclusiones atroces.
"Tuvimos que estudiar el tema y averiguar cuáles eran las raíces del saqueo nazi. Y vimos que la teoría nazi era el trasfondo principal de este fuerte deseo de desnudar al judío de todos sus bienes y de quitarle todo lo que le simbolizaba como una persona de cultura.
"Es que si querían reducir a los judíos a nivel de ciudadanos de segunda clase, no darles ningún derecho humano -y luego también quitarles la vida- robarles parte de la belleza y la estética en su vida diaria, era un elemento básico".
"Aquí hay algo más"
Las exposiciones están ambientadas de modo que dan la sensación de salas europeas. Con fondo verde oscuro "Arte huérfano" y rojo fuerte "Buscando propietarios".
En la primera, en medio de la sala, otro testimonio de la terrible historia que acompaña en este caso la exposición: una vitrina con "judaica", objetos de culto judíos, que quedaron como único vestigio de sinagogas quemadas y destruidas, en comunidades totalmente arrasadas.
"La gente siente sin duda que aquí hay algo más. No vienen sólo por el interés promedio de toda persona que visita un museo"- dice a la BBC Emilia Vid, Coordinadora de Excursiones en el Museo Israel.
"Es que la historia de estas obras de arte, es la historia de las personas, de comunidades enteras...con la diferencia que en algunos casos, hay obras que corrieron más suerte y acá están...".
En poco rato, entran a la exposición dos grupos de jóvenes estudiantes de secundaria, algunos particulares solos y un grupo de maestros de una escuela religiosa. "Las exposiciones están despertando mucho interés", cuenta Emilia.
La diferencia de los orígenes de las piezas en cada una de las exposiciones, es perceptible al analizar el prestigio mundial de los artistas incluidos. En la francesa, parte de cuyas obras vienen de grandes museos, hay cuadros de Claude Monet, Degàs, Cézanne, Matisse y otros no menos destacados. En "Arte huérfano", junto a Marc Chagall hay también artistas menos conocidos.
"Es que el tema artístico aquí no es el único criterio y yo hasta diría que no el central", dice James Snyder, Director General del Museo Israel. "Aquí, el tema era contar la historia, a través del caso del arte robado".
Por Jana Beris
06-04-2008
Fuente:
BBC Mundo
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