Buenos Aires es una ciudad para disfrutar todo el año. A pesar del tradicional éxodo de algunos de sus habitantes en los meses de enero y febrero, la ciudad que alguna vez debió hacerle honor a su nombre continúa demostrando que siempre es un gran racimo de oportunidades para aquel que debe transitarla en estos meses en que la temperatura y la humedad ponen a prueba el amor incondicional que uno le tiene.
El museo de arte español Enrique Larreta continúa con los talleres de verano para adultos de pintura al aire libre "Bajo los árboles" coordinados por la artista plástica Iris Nó. Éstos se desarrollan en el jardín andaluz del museo, que se encuentra en la avenida Juramento 2291, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires todos los lunes de 10 a 13hs durante enero y febrero de 2009.
Es ampliamente conocida la relación casi necesaria del artista con la naturaleza y siempre ha sido motivo de inspiración en el mundo de la pintura, desde los principales maestros de las artes visuales hasta los aspirantes a serlo hoy en día.
El jardín andaluz del museo vuelve al paisaje en un escenario de innumerables recursos para el proceso creativo de cada artista. Tal como dice Iris Nó, desde el cielo, con su abundante follaje, hasta abajo, con los laberintos en forma de senderos que hacen de guía a cada uno de los objetos del museo, la pérgola, las palmeras, el árbol fósil, las esculturas, la magnolia, el ombú, el pórtico.
En un clima de silencio, tan ajeno al furor de la avenida Cabildo en Belgrano, este taller pretende ser un disparador para la siempre inextricable creatividad del alumno.
Auspiciado por la Asociación Amigos del Museo Larreta, el taller no se suspende por lluvia. Lo único importante es que cada alumno deberá llevar su material de trabajo.
Para más información, pueden consultar el sitio del museo http://www.museos.buenosaires.gov.ar/larreta.htm.
Por Ricardo Cardone
No es el miedo la pregunta
No la balsa en el océano
No la inconsolable espera de una cifra
No la suma -ni de sístoles ni de diástoles-
No el cero
No es el miedo la pregunta
Los infinitos caminos del desierto
La arena de un futuro movedizo
La silenciosa sílice y las horas
El tiempo entre dos puntos
No es el miedo al horizonte
La línea recta de una curva apócrifa
Cada cielo e infierno que conspira
El sol de otoño
La luna llena
La ceguera de una noche
de vigilia
No es el miedo la pregunta
No la sal entre los labios
No las piernas sublevadas
No lo cóncavo y convexo
La orfandad en la mañana
Un pasado despoblado
Es el miedo a la respuesta.