Jorge González: Un dibujante de historias
Argentina, 1970. Ha publicado Hate jazz con Horacio Altuna. Ha ganado el premio FNAC de novela gráfica. Está terminando un corto.
Ni la miseria económica del corralito ni la política impulsaron a Jorge González (Argentina, 1970) a cruzar el charco y asentarse en Sitges y después en Madrid. Fue en 1995 y vino a su "bola" porque, según explica, para trabajar de camarero le daba igual en España que en su país. Ilustró algunos cuentos infantiles y trabajó en el mundo de la publicidad. Estaba a punto de tirar la toalla cuando ganó el primer concurso de novela gráfica convocado por FNAC y la editorial Sins Entido.
Los 8.000 euros del premio han sido el "motor" para hacer el libro Fueye, que saldrá publicado en cinco meses. En él vuelca la experiencia de los que emigraron a Argentina a comienzos del siglo XX y su propia autobiografía. González se convierte así en narrador de un gran flashback por el que desfilan el tango, la prostitución, la mafia y la política.
La idea que le inspiró apareció en un documental de televisión en el que un africano, residente en España, vuelve a su país y enseña a su familia y amigos un vídeo de cómo la gente llega en patera. "Su proceso vital era como el mío", afirma.
A partir de ese momento, una idea le obsesionó. ¿Qué pasa por la cabeza de unas personas, como sus bisabuelos, durante los 30 días que dura la travesía hacia una tierra de la que no saben nada? ¿Cómo es posible que alguien siga siendo fiel a algo o a alguien con 13.000 kilómetros de separación?
Aparentemente, Jorge González podía mantener cierto desapego a las señas de identidad de su país. Por ejemplo, al tango. Pero, al final, formaron parte de su obra. ¿Es inevitable decir argentino y pensar en tango cuando se vive fuera? "Yo pensaba que no, pero va a ser que sí", responde divertido.
Nuevas formas de expresión
Tanto el premio obtenido de la cadena de librerías como la obra de González ponen de relieve que la novela gráfica está abriéndose un hueco en las formas de expresión emergentes. Este joven argentino confiesa no estar necesitado o ansioso por dibujar, aunque lo hace casi constantemente. Quizá, responde, lo hace porque no fuma y tiene que "emplear las manos en algo".
A González, en realidad, lo que le gusta es el cine. Admite que le encantaría que sus obras adquirieran movimiento para recortar el esfuerzo que él y el lector deben hacer ante sus viñetas. Y lo explica con una pregunta que no deja muchos resquicios: "Si tuvieras ocho años, ¿qué elegirías? ¿El parchís o la Playstation?". "Lo visual es tremendamente atractivo. Preferiría ver Fueye animada", asegura.
Por Mercedes Jansa
20-01-2008
Fuente:
El Periódico
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