Juan Gelman reflexiona sobre el oficio del poeta
El escritor, recientemente galardonado con el Premio Cervantes, dictará hoy en Guadalajara una conferencia magistral como parte de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, en la que reflexionará sobre la situación actual de la poesía.
Dos preguntas están en el aire: ¿Poetas? ¿Poetas para qué? Y las lanza alguien que ha desarrollado su trayectoria literaria, precisamente, dentro de este género: el poeta Juan Gelman.
El escritor argentino llega a Guadalajara justo una semana después de haber sido nombrado como ganador del Premio Cervantes 2007. El autor de Violín y otras cuestiones y Velorio del solo arriba a la ciudad para dictar una conferencia magistral como parte del programa de la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar. El objetivo, dice, es "reflexionar sobre si la utilidad de la poesía es real, si existe, o si en realidad es completamente inútil".
El día que fue anunciado como ganador del Cervantes, Gelman señalaba que la distinción era muy importante porque "es un premio de literatura, no de poesía. Es decir, también es un reconocimiento a la poesía, a su valor". Esta situación, señala, es algo que se ha venido propiciado desde las editoriales que, cobijadas bajo el argumento de que no se vende, han dejado de publicar poesía. "En la medida en que no la publican por supuesto que es así. Se parte del prejuicio de que no se vende, que no se lee poesía. Entonces contribuyen a que no se lea".
Con esto, agrega el poeta, se ha querido hacer creer que la poesía no tiene un valor de mercado. Y vuelve con los sellos: "En realidad, las grandes editoriales prefieren un gran título, un best seller que venda cien mil ejemplares o más, en lugar de publicar cien títulos de mil ejemplares". La diferencia, completa, radica en el receptor final: el lector. "Si hicieran eso enriquecerían la experiencia de los lectores, al ofrecer la posibilidad de ingresar a mundos diferentes, de gran riqueza".
A pesar de lo precario de la situación, el también autor de El juego en el que andamos señala que no todo es negativo. El desinterés de las grandes editoriales ha propiciado —"y en México es algo muy evidente"— el nacimiento de sellos independientes que ponen el ojo en los autores y títulos que son ignorados.
"Si se analiza, es posible darse cuenta que esas editoriales son dirigidas por escritores o poetas que las crean no para difundir su propia obra, sino para dar cabida a aquellos que consideran que merecen ser leídos". Por esta razón, al regresar al punto de la conferencia, señala la intención es responder a la pregunta de cómo, a pesar de tantas dificultades, sigue habiendo poetas.
07-12-2007
Fuente:
Milenio
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