"Definir a Pacheco es definir el idioma entero", dijo el presidente del jurado, José Antonio Pascual, al justificar el galardón. Es "un poeta excepcional de la vida cotidiana con profundidad y capacidad de recrear un mundo propio", agregó.
Pacheco, nacido en Ciudad de México en 1939, ha cultivado distintos géneros en su obra, desde el cuento y la novela, hasta el ensayo y el periodismo. Además, ha traducido entre otros a autores como Samuel Beckett y Oscar Wilde al español.
Para la crítica, su poesía refleja una profunda preocupación ética, así como un especial interés por la realidad de Ciudad de México.
Entre las más destacadas de sus creaciones se encuentran las novelas "Las batallas en el desierto" y "El principio del placer", así como las antologías poéticas "Tarde o temprano", "Alta traición" y "Los elementos de la noche".
Febrero moja el cuerpo desteñido
Nada sabe de un mañana gris
Nada de los dientes de la noche
Juega febrero a ser agua sin lamento
Mueve la cola en el umbral del día
Mueve los párpados que su pasión corroe
Camina febrero la tarde vacía
Camina con su fe de erratas
Con efe de olfato duerme
Sueña su vida breve
La vida de un brote en el desierto
Carga la ausencia en el lomo
No hay brazos abiertos que lo esperen
No hay melancolía que su cuero abrigue
Se va febrero llevando su abandono
Como perro al que no ven doblar la esquina