Martín Caparrós ajusta cuentas con el ''setentismo'' argentino
El escritor y periodista ofrece una revisión colérica de esa época en su novela "A quien corresponda".
Asegura Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) que nunca quiso escribir un libro como "A quien corresponda" (Anagrama). No quiso y, sin embargo, acabó escribiéndolo. "Tenía la sensación de que las cuentas con la Argentina de los años 60 y 70 ya estaban saldadas e incluso había dicho que estaba en contra de seguir hablando de ese periodo, pero me empezó a cabrear cierta canonización oficial de esa época y ver cómo el gobierno utilizaba los derechos humanos y las víctimas como escudo", explicó ayer el autor.
Esa "canonización oficial" es lo que Caparrós denomina "setentismo", actitud del gobierno de la que el escritor y periodista argentino ofrecen una "revisión colérica" en esta novela "rara, rabiosa e indignada". "Espero que el cabreo y la necesidad de gritar no se hayan cargado el relato", señaló Caparrós, para quien la política del gobierno de Kirchner se resume en "mantener el status quo pero dándole un tinte progresista preocupándose por los derechos humanos del 76 cuando en 2008 se siguen avasallando algunos derechos humanos básicos".
A pesar de que "A quien corresponda", primer novela de Caparrós que se publica en España, arranca con la muerte de un cura en un pueblecillo argentino, el autor reniega del concepto de thriller -"estamos hablando de crímenes, sí, pero de grandes crímenes", apuntó- y prefiere interrogarse sobre conceptos como los "crímenes necesarios", aquellos que se producen "como respuesta a un crimen anterior", y la venganza. De hecho, el autor de "No velas a tus muertos" manisfestó ayer su sorpresa porque no se haya dado ningún tipo de venganza personal como respuesta a los crímenes perpetrados durante la dictadura militar argentina.
Conocido y reconocido en su país por su condición de cronista y agitador cultural, Caparrós no esconde que en "A quien corresponda" puede haber alguna que otra pincelada autobiográfica -"¿de dónde va a ser la literatura sino es del yo?", se preguntó-, aunque no cree que esa huella sea tan evidente ni visible. "Sí que me he dado cuenta de que a menudo comparto las o piniones de algunos de los personajes, aunque no creo que haya utilizado experiencias vividas en el libro", explicó.
Por David Morán
25-04-2008
Fuente:
ABC
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