El periodista Rogelio García Lupo rechazó hoy que la carta que envió su colega Rodolfo Walsh a la Junta Militar haya sido el "disparador" de su asesinato.
"Fue una casualidad. Yo estoy seguro de que los marinos que fueron a buscarlo ignoraban que había una carta llegando por correo a distintas personas", afirmó García Lupo.
Walsh difundió la "Carta abierta de un escritor a la Junta Militar " con motivo de cumplirse el primer aniversario del golpe del 76 y un día después fue asesinado al concurrir a una cita en la que le tendieron una emboscada los Grupos de Tareas de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).
García Lupo, quien militó y trabajó con Walsh en varias oportunidades, dijo que al caer en manos de los represores, su colega estaba muy afectado por la muerte de Vicky, apodo de su hija María Victoria, de 26 años, que perdió la vida 29 de septiembre de 1976 en un enfrentamiento con militares.
"El quería mucho a su hija e incluso la militancia de ella también determinó la militancia de Rodolfo", señaló el legendario periodista, de 75 años.
Sin embargo, García Lupo advirtió: "Yo nunca analicé esto con él porque en el momento en que pasa a la clandestinidad dejamos de vernos, pero Walsh tenía suficiente experiencia histórica para saber si podía ganarse la batalla en la que estaba metido".
El veterano periodista conoció a Walsh en 1945, cuando formaban parte de la Alianza Libertadora Nacionalista, de donde salió también Jorge Mascetti, con quien se encontrarían luego en Prensa Latina", señaló.
García Lupo, junto con Mascetti, el colombiano Gabriel García Márquez y Walsh fundaron la agencia cubana de noticias Prensa Latina (PL), en 1959, poco después del triunfo de la revolución que encabezaron Fidel Castro y Ernesto Che Guevara.
"Casi todo el tráfico informativo se hacía en inglés. Eran la United Press International (UPI), la Associated Press (AP) y la International News Service, con una pequeña presencia de la France Presse. O sea no había posibilidad de escuchar otra versión de los hechos", señaló.
Posteriormente, en 1969, García Lupo trabajó junto a Walsh en el periódico de la CGT de los Argentinos, que conducía el sindicalista Raimundo Ongaro.
"Rodolfo regresó de Madrid después de reunirse con Juan Domingo Perón y convocó a un grupo de amigos que hacíamos un trabajo ad honorem. El diario duró 55 semanas, con un periodo de legalidad de 50 números y con cinco ediciones clandestinas", señaló.
García Lupo opinó que Walsh era "un tipo inteligente" y afirmó que "en primer lugar, era un gran lector, que leía con la velocidad de un lector profesional, que es una forma de lectura de leer un libro por día".
"Tenía una cultura muy importante y, gracias a que dominaba el idioma inglés, había tenido acceso a los escritores en su lengua original", señaló García Lupo, quien fue Director Ejecutivo de la Editorial Universitaria de Buenos Aires y corresponsal de El Nacional, de Caracas, entre otros trabajos.
El periodista afirmó que Walsh escribía "de la única manera que podía, que era una forma extraordinaria" y, como ejemplo, citó la colección de reportajes que hizo para la revista Panorama.
No te pido lo que nunca te pido
No que mires esa foto sobre la desolación
Con la tierra barrida por un soplo
¿Puede la mano de Dios ser tan mansa?
Si miras bien
ahora salen lombrices como brotes de césped
Con los ojos hambrientos
con el cuerpo rociado de miedo
Sacan una mano y sacan las dos
¿Ves cómo te saludan y te piden ayuda y te quieren?
Antes allí había hombres sabios como árboles
Y árboles como nubes amarillas
Nubes como agua
que sembraban hombres que sembraban niños
Todo era verde y madera
Una nube se abrió en el cielo como un rayo
Y llovió fuego