La Legislatura porteña sancionará un proyecto de ley que dispone reemplazar el nombre de la Plaza Pedro Eugenio Aramburu por el de "El Ángel Gris", en homenaje al escritor Alejandro Dolina.
Según expresó la diputada Alicia Bello, "Esta ley hay que enmarcarla en un homenaje a la libertad y a la democracia, especialmente hoy que está latente la crisis en Honduras", y "porque los porteños no merecemos tener espacios públicos con nombres de artífices de golpes de Estado".
De este modo, la plaza situada en el barrio de Flores delimitada por las calles
Donato Álvarez, Avellaneda, Bogotá y Cálcena llevará el nombre de El Ángel Gris en homenaje al libro Crónicas del Ángel Gris, escrito por Alejandro Dolina y editado en 1988 por Ediciones de la Urraca, que narra distintas historias del barrio de Flores y de sus habitantes.
Los vecinos se oponían a que la plaza siguiera llevando el nombre del responsable de los asesinatos acontecidos hace 53 años en José León Suárez, hechos que dieron origen al libro de Rodolfo Walsh titulado "Operación Masacre".
La ley fue avalada por historiadores, vecinos de Flores y familiares de las víctimas de los fusilamientos de 1956, entre ellos Soledad Valle, la nieta del general Juan José Valle.
Alejandro Dolina, escritor, músico y conductor del programa de radio "La Venganza será Terrible", es también autor de El libro del Fantasma, El Bar del Infierno, Radiocine, de la opereta Lo que me costó el amor de Laura y de las comedias musicales "El Barrio del Ángel Gris" y "Teatro de Medianoche". Actualmente está escribiendo una novela cuya publicación está prevista para el 2010.
Febrero moja el cuerpo desteñido
Nada sabe de un mañana gris
Nada de los dientes de la noche
Juega febrero a ser agua sin lamento
Mueve la cola en el umbral del día
Mueve los párpados que su pasión corroe
Camina febrero la tarde vacía
Camina con su fe de erratas
Con efe de olfato duerme
Sueña su vida breve
La vida de un brote en el desierto
Carga la ausencia en el lomo
No hay brazos abiertos que lo esperen
No hay melancolía que su cuero abrigue
Se va febrero llevando su abandono
Como perro al que no ven doblar la esquina