El miércoles 4 de noviembre fue realizado el Acto, en el Salón Dorado de la Legislatura, donde se homenajeó a la siempre crítica Griselda Gambaro, declarada Ciudadana Ilustre en una votación realizada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. El Diputado Facundo Di Filippo entregó a Gambaro la medalla y el diploma en nombre de la Legislatura. El acto fue presenciado por más de 50 personas, que homenajearon a la reconocida escritora con varios ramos de flores. Entre ellas estuvieron la dramaturga Laura Yusem, el director teatral Silvio Lang y los editores Daniel Divinsky y Kuki Miler (De la Flor); además, se leyó una carta de Tito Cossa, en representación de Argentores, en la que se la reconocía por su compromiso y por su trayectoria.
La autora de obras como La malasangre, Antígona furiosa y Ganarse la muerte, está siempre atenta y preocupada por las soluciones que la ciudad necesita. Según señaló la Legislatura, la obra de Gambaro es considerada hoy fundamental "por la docencia teatral" y "una parada obligada a la hora de empezar a descubrir el mundo del teatro y la escritura teatral".
Con 81 años de edad, Gambaro es una de las exponentes más prestigiosas de la dramaturgia contemporánea argentina; escritora reconocida en el país y en el exterior cuya producción es principalmente teatral, aunque contiene también novela, ensayo y relatos infantiles.
Entre sus principales obras teatrales, premiadas en la Argentina y en el exterior, figuran: "El Desatino" (estrenada en 1965), "Matrimonio" (1965), "Las paredes" (1966), "El campo" (1968), "Nada que ver" (1972), "Decir sí" (1981), "La malasangre" (1982), "Real envido" (1984), "Penas sin importancia" (1990), "Es necesario entender un poco" (1996) y "Lo que va dictando el sueño" (2002).
Gambaro, nacida el 28 de julio de 1928 en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires, también fue galardonada por varias de sus novelas, entre ellas, "Madrigal de la ciudad" (editada en 1963), "Una felicidad con menos pena" (1967), "Nada que ver con otra historia" (1972), "Ganarse la muerte" (1976, prohibida por la dictadura militar), "Dios no nos quiere contentos" (editada en 1979 durante su exilio en España), "Lo impenetrable" (1984), "El mar que nos trajo" (2001) y "Promesas y desvaríos" (2004).
El pincel del pintor sobre la tela
La lengua filosa entre los dientes
La cuerda tensa que no vibra
La madera cruda que el cincel no toca
Los dedos voraces que la boca muerde
La mano cóncava donde la moneda cae
Los ojos grises que el frío no cierra
La noche indomable que no llega
Es un instante entre todos los instantes
Un soplo de vida
Un segundo entre todos los segundos
Se desploma otra gota de arena y todo precipita
Hacia el final imprevisto
Hacia el olvido insensible