Viviendo entre la esperanza y la historia
El nuevo año es como la página en blanco, siempre está listo para lo que sea, abierto al camino que se abre.
La novelista sudafricana y Premio Nóbel de Literatura, Nadine Gordimer, tiene un libro titulado Viviendo entre la esperanza y la historia: apuntes de nuestro siglo o bien, en inglés, Living in Hope andHistory: Notes from our century. La autora llama a este libro “una modesta colección de escritos de no ficción sobre cómo observo el siglo pasado, mi siglo, como dice Günter Grass, el siglo XX”.
Así, este libro contiene una serie de ensayos, artículos, ponencias, conferencias e incluso, su discurso de aceptación del Premio Nobel obtenido en 1991, que ponen en evidencia los grandes problemas del siglo XX y el XXI. Asimismo, marca el derrotero que ha sufrido su país desde el Apartheid a sus últimos días en 1994, y el camino que se ha recorrido desde entonces.
Los temas, sin embargo, son amplios. Desde el tema de la expansión de la tecnología, los derechos humanos, la condición de la mujer y el Tercer Mundo, apuntes sobre la literatura y la política, etc. Lo que marca la lectura es sobre todo, el sentido de justicia, dignidad y ética que sostiene la escritora. Piensa que el papel de la moral y la filosofía es lo que debe guiar el siglo XXI.
Antes del índice del libro nos topamos con una frase de Salman Rushdie que dice así: “Una de las cosas que son la esencia de un escritor es que es aquel que dice lo que no se dice, que habla lo que no se habla, que hace las preguntas difíciles”.
Como si fuera una guía, tras este lema sobrevienen los textos que incluye el libro. Es así como Gordimer adelanta para el lector, que las lecturas de este libro vienen de hondo, de muy atrás, son textos que se escribieron valientemente cuando no se podía hablar del Apartheid, cuando no era condenable, cuando era asombroso y de “mal gusto” que una joven sudafricana blanca como ella, hablara de estos temas.
Pero la literatura sobrevivió y Mandela obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1993 y la joven insensata, el de literatura en 1994.
No es extraño así que a lo largo del libro, además de Rushdie, Gordimer cite a autores fuera de la esfera europea o americana canónica, así habla del egipcio Naguib Mahfouz, o del también sudafricano Alan Paton. Porque aunque Gordimer sea blanca, se considera africana, ese continente negro siempre al margen de la modernidad.
04-01-2007
Fuente:
Vanguardia
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