Dolor: murió Fontanarrosa
Fue a raíz de un paro cardíaco que marcó el epílogo del calvario. El "padre" de "Inodoro Pereyra" fue uno de los escritores y humoristas más populares del país
Roberto Fontanarrosa, el genial creador rosarino que se llegó a posicionarse como uno de los escritores y humoristas más populares de la Argentina, murió hoy a los 62 años, en su ciudad natal, rodeado del afecto de sus seres queridos y del que le prodigaron en los últimos años sus agradecidos lectores.
El "padre" de "Inodoro Pereyra" y "Boogie, el aceitoso"
falleció como consecuencia de un paro cardíaco que marcó el
epílogo del calvario que, siempre con buen ánimo, sobrellevó el
escritor en los últimos años, a raíz de una extraña enfermedad
neurológica y degenerativa.
A lo largo de más de 30 años, el "Negro" Fontanarrosa --un
fanático acérrimo de Rosario Central-- se destacó no sólo en el
terreno del humor gráfico, donde inmortalizó a personajes como el perro Mendieta o la "china" Eulogia, sino también en sus quince libros de cuentos y novelas, que venía publicando desde 1981.
Su rol como creador que unía alta cultura y literatura popular
también llegó a influir sobre otros ámbitos, como el teatro, con
innumerables adaptaciones de sus cuentos, y el periodismo, en el que desembarcó de la mano del fútbol, una de sus grandes pasiones.
Fontanarrosa recibió en los últimos años de su vida diversos
homenajes e, incluso, fue designado para clausurar el Congreso de la Lengua que se desarrolló en la Argentina.
Su carrera como humorista gráfico comenzó en 1968, cuando
publicó su primera viñeta, en la que podía verse a un policía con
su macana manchado de sangre roja, mientras refelexionaba: "No hay ninguna duda, eran comunistas".
En 1971, dio a conocer por primera vez una historieta
protagonizada por un agente secreto, que con los años se
transformaría en el célebre "Boogie, el aceitoso".
A partir de entonces, se destacaría en publicaciones como
"Hortensia", "Mengano" y "Satiricón", lo que lo llevaría a
publicar -a través de Ediciones de la Flor y en 1972- su primer
libro de chistes gráficos, llamado "¿Quién es Fontanarrosa?".
Luego, en 1973, comenzaría a colaborar en la contratapa del
diario Clarín, que compartió en un primer momento con otros
reconocidos humoristas como Caloi, Viuti, Tabaré, Altuna, Dobal, Ian, Rivero y Crist.
En 1976, Fontanarrosa le dio vida a Inodoro Pereyra, acompañado como es sabido por Mendieta y "la Eulogia", y el talento allí desplegado llevaría a los integrantes del grupo cómico-musical Les Luthiers a convocarlo para colaborar en los guiones de sus espectáculos.
Recién en 1981, un libro suyo sin aporte gráfico, es decir
puramente textual, fue publicado bajo el titulo de "Best Seller",
que al año siguiente tendría una secuela llamada "El área 18".
Allí comenzaría una larga secuencia de quince títulos de
cuentos y novelas, que ya alcanzaron dimensiones épicas y son
material de lectura casi obligatoria por quienes se interesan en
la literatura argentina.
En los últimos años, al "Negro" Fontanarrosa se le detectó una
rara enfermedad degenerativa llamada Esclerosis Lateral
Amiotrofica, que fue minando sus capacidades motrices, aunque él siguió ingeniándoselas para continuar con sus actividades.
Incluso, casi hasta último momento siguió concurriendo al bar
"La sede", heredero del mítico "Cairo", donde nació la celebérrima "Mesa de los galanes", que el propio Fontanarrosa se encargaría de inmortalizar en uno de sus indelebles libros.
19-07-2007
Fuente:
El Día
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