El concurso, titulado "Premio ciudad de Buenos Aires-Ciudad de Montevideo. Cuentos Rioplateados. Dos siglos, dos orillas", está abierto a escritores inéditos, argentinos, uruguayos y extranjeros con un mínimo de cinco años de residencia en Argentina o en Uruguay. Cada autor podrá presentar sólo una obra. Está organizado por la Fundación El Libro y auspiciado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y por el Departamento de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo.
El Jurado otorgará un Primer Premio de $10.000 argentinos o su equivalente en pesos uruguayos; un Segundo Premio de $5.000 argentinos o su equivalente en pesos uruguayos; un Tercer Premio de $3.000 argentinos o su equivalente en pesos uruguayos, y un Cuarto Premio $2.000 argentinos o su equivalente en pesos uruguayos. Asimismo, se concederán ocho menciones honoríficas.
Los doce cuentos seleccionados -seis de argentinos y seis de uruguayos o de residentes en cualquiera de los dos países- serán publicados en un libro con una edición de 2.000 ejemplares.
Los participantes presentarán un relato sobre el tema Cuentos Rioplateados. Dos siglos, dos orillas, cuya extensión no podrá superar las diez (10) carillas, escritas en español.
Para más informes:
En Buenos Aires: de lunes a viernes de 9:00 a 17:00, Fundación El Libro Hipólito Yrigoyen 1628 5º Piso, Buenos Aires.
E-mail: comunicacion@el-libro.org.ar
Web: www.el-libro.org.ar
Abrió los ojos ungidos de azul
Azul invierno en las retinas
Azul vacío en la memoria
Azul claro en su madre clara
En su madre joven
En su madre blanca
En el camino se le abrió un cielo
Un cielo azul
Azul pulcro y azul sereno
Y en ese azul perdió a su madre
A su madre vieja
A su madre azul
Dos ojos rojos cegaron sus ojos
Rojos como un grito de vida
Rojos como un amor en celo
Rojos como la demencia roja
Y olvidó esos ojos
Por violetas
No por rojos
Una hoja cayó sobre su hombro
Ajada como cada hoja
Amarilla como cada tiempo
Liviana como cada lágrima
Y azul de tan azul
La creyó verde y la creyó inútil
Tan verde hoja tan poca
Para tanto azul
Una mano gris le tocó los labios
Y con su lengua gris le mostró un secreto gris
Gris como la mentira
Gris como la rutina
Gris como la vida gris
Ceniza gris que creyó azul