Fue Salvador Elizondo un incansable autor de vanguardia
El escritor mexicano fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura 1990.
Considerado como uno de los autores vanguardistas más importantes de la Generación de los 60, el escritor mexicano Salvador Elizondo, quien fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura 1990, nació el 19 de diciembre de 1932, en la capital mexicana.
Fue hijo de Salvador Elizondo Pani, diplomático y productor de cine, por lo que desde pequeño tuvo contacto con el cine y la literatura.
Vivió un largo periodo en Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial y cursó tres años en una escuela militar de California.
También estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, (ENAP); en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en universidades de Ottawa (Canada), Perugia, París, Cambridge, y La Sorbona. Publicó sus primeros trabajos en la revista Medio Siglo, en esa época viajó a Italia y escribió cartas insólitas y perceptivas desde su ático en la Vía Marguta.
Además colaboró en las revistas Positif, la de la Universidad de México, Nuevo Cine, El Nacional y Vuelta. Se dio a conocer con la colección de cuentos “Narda o el verano” (1964), género que cultivó también en “El retrato de Zoe y otras mentiras” (1968) y “Camera lucida” (1983).
De acuerdo con sus críticos, Salvador Elizondo poseía una incomparable habilidad para agarrar una palabra al vuelo e irla “desgranando” para describir su entorno.
Viajero incansable, Elizondo fue becario de la Fundación Ford para proseguir estudios en Estados Unidos. En 1965 recibió el premio Xavier Villaurrutia; en 1976 aceptó ingresar en la Academia Mexicana de la Lengua; en 1981 se incorporó a El Colegio Nacional y en 1990 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura.
También fue becario del Centro Mexicano de Escritores 1963-64, de la Fundación Guggenheim 1968-69, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) de 1988 a 1989 y miembro emérito del Sistema Nacional de Creadores (SNCA).
Impartio cátedras en la UNAM, en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos, en la Escuela para Extranjeros y en la Facultad de Filosofía y Letras. Desarrolló un estilo literario cosmopolita, al margen de las corrientes realistas y nacionalistas que imperaban en la época, con importantes influencias de autores como James Joyce o Ezra Pound.
De su producción literaria, que incluye poesía, ficción y ensayo, destacan “Poemas” (1960), “Farabeuf o la Crónica de un instante” (1965), “Narda o el Verano” (1966), “Autobiografía” (1966), “El Hipogeo Secreto” (1968), “El Grafógrafo” (1972), “Contextos” (1973), “Antología personal” (1974) y “Elsinore” (1988). Además de “El Equilibrista” (1992), “Luchino Visconti” (1963), “Nuevos escritores mexicanos del siglo xx presentados por sí mismos” (1966), “Cuaderno de escritura” (1969), “El grafógrafo” (1972), “Contexto” (1973), “La luz que regresa” (1985) y “Miscat o ha vuelto la señora” (1993).
Fue colaborador de las principales revistas y suplementos culturales y tradujo del alemán, inglés, italiano y francés, poemas, ensayos y reflexiones literarias de múltiples autores.
Impartió conferencias en diversas instituciones culturales de México y el extranjero, sus libros se han traducido al inglés, al italiano y al alemán y ha recibido el elogio y el estudio de autores tanto nacionales como de otros países. Salvador Elizondo murió a los 73 años, el 29 de marzo del 2006, a consecuencia del cáncer.
20-12-2006
Fuente:
Milenio
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