Algunas metas suelen presentarse lejanas ante aquellos que consideran la constancia como elemento efímero entre tantas virtudes. No fue así el caso de uno de los primeros grupos que se formaron cuando los blogs de Escribirte comenzaban a frecuentar el universo literario en Internet. Ya algunos con su escritura vasta, ya otros con lo incipiente y motivador del medio, fueron dejando con el correr de los días poemas, cuentos, relatos e impresiones acerca de todo lo que a una persona suele desvelarla. Tal la motivación de escribir. Y resultó así que de a poco, sin proponérselo y con el único motivo de mostrar la propia obra, aquel espacio comenzaba a ser un lugar de encuentro no sólo con las letras del otro, sino también con el otro mismo. Desde hace más de dos años, los blogs de Escribirte, que han ido creciendo en número exponencial en este período, supieron ser para los que de las letras hacen una virtud -y por mérito de aquellos escritores- un lugar donde pueden habitar innumerables personalidades bajo un mismo gusto.
Afirmar que lo diverso es al matiz como el color es a la letra no es faltar a la verdad. Y bien vale esta dualidad para presentar dicha antología -la primera de varias por venir, según sus propios autores y también celebrada por eso- ya que muchos de sus integrantes se vieron las caras por vez primera el día de la presentación en sociedad. Diversos orígenes, distancias kilometrales que acompañaban a horas de viaje habían hecho imposible cualquier encuentro personal, pero no así su fin en la inclusión. Algunos de ellos, los más cercanos, sostuvieron el proyecto reuniéndose siempre en el mismo bar, casi sistemáticamente, casi obligatoriamente, para que al fin y al cabo las buenas ideas llegasen a un final feliz, donde se pudiera tener entre las manos a este primer hijo, que de a poco y por propia inercia del destino, irá tomando vuelo hacia otras manos y ojos atentos a la lectura.
Catalina Gutrejde, Gustavo Wehrly, Cecilia Giordani, Eva Silva, Daniel Fernández, Alicia Fernández, Alicia Benítez, Marta Mazzilli, Albin Línez, Claudia Prieto, Vicente Barrós, Ariel Acuña, María Eugenia Rodríguez, Alejandro Romero, Adriana Lamela, Marisa Alvez, Dina del Ponte y Viviana Sánchez sostienen que "Hubo una vez un sueño que no tenía lugar donde posarse.
Y volando, vio más sueños, huérfanos como él, a la deriva... Compañeros de vuelo es la síntesis de un sueño compartido."
Desde Escribirte saludamos a todos ellos, felicitamos a cada uno y proponemos muchos versos y más párrafos para que el arte de escribir que tanto fomentamos desde este humilde lugar se pueda ver reflejado en páginas imborrables. Las letras llegan a los libros y éstos nos piden que los domestiquemos, como el zorro al Principito de Saint Exupéry. Cuando éste le preguntó qué significaba domesticar, aquél respondió crear lazos. Y creo que tenía razón.
Ricardo Cardone
Hay veces en que muero a veces
Muero a veces dos veces o más veces
La muerte no es error sino condena
El hombre condenado nunca mata por error
Un enjambre de langostas llegó a este descampado
Aquí ni siquiera hay bocas vacías
Ni hambre ni hombre ni hembras ni hombros
En este desierto la arena es humo y es vidrio
Un cielo de hombres necios cubre mis ojos
Como nube siniestra avanzan sobre este osario
Ningún muerto detendrá esta masacre
Una plaga más sobre esta tierra desahuciada
Apenas una brisa de aire ácido
Fosa voraz donde el hombre cae dos veces