Los familiares del poeta español Miguel Hernández (Orihuela, 1910) solicitaron al Ministerio de Justicia un certificado de reparación moral y la anulación del juicio que condujo a la muerte al poeta por "rebelarse contra el régimen del dictador Franco".
La Ley de la Memoria Histórica otorga un certificado de reparación a los que padecieron la injusta persecusión en 1936 y si bien la documentación podría demorar hasta cinco meses, la familia del poeta manifestó que confía en la justicia y que, dados los tiempos, podría coincidir con el aniversario de Miguel, que cumpliría 100 años el 30 de octubre de 2010. La anulación del juicio llevaría más tiempo y no tendría precedentes.
La nuera del poeta, Lucía Izquierdo, afirmó que será un proceso largo, pidió apoyo a las instituciones y que se tome conciencia del pedido que se formula para que se reivindique a uno de los más grandes poetas declarándolo inocente de todo lo que se lo acusó.
Al estallar la Guerra Civil Española, en julio de 1936, Miguel Hernández se situó, sin duda alguna, del lado de la República. Luego de entregarse a la defensa de sus convicciones, en 1939 intenta escapar a Portugal pero es devuelto a España. Comenzó así su vida de encierro hasta que fue liberado y se dirigió a Orihuela para ver a su familia. Allí es apresado nuevamente y condenado a muerte. Su salud se debilitó irrevocablemente y murió en el Reformatorio de Adultos de Alicante en 1942, cuando tenía 31 años.
S.G.
Hacia el centro arrastra Borges su peón
Al acecho, un alfil bate a Borges en defensa
Ya no hay trama que otra trama empiece
Queda solo Borges frente a Borges
Un reloj rige el fatal destino del combate
En blanco y en negro se libra la cruzada
Blanco como la endeble pieza que gobierna
Negro como el tiempo insurrecto
y el devenir sombrío
Mueve Borges a su reina enfurecida
Jaque a Borges, piensa Borges
El infinito reloj otra vez cambia de mano
Tumba Borges la pieza sometida
He vencido a Borges, dice Borges
Tablero como polvo, reloj como agonía