Vida quieta es una traducción literal de Still life, el nombre que recibe en inglés el bodegón o naturaleza muerta, el género de pintura que privilegió Roberto Rossi (1896-1957) a lo largo de toda su vida. También aparece como una metáfora de la vida de este artista que pasó largas horas diarias en su taller pintando una y otra vez un universo mínimo de objetos, estableciendo un diálogo en el que maduraba su arte, construyendo con ellos una poética propia. En estas obras logró crear imágenes de extraordinario lirismo, a partir de su concentración en un universo restringido de objetos que “retrató” en sutiles combinaciones, reagrupamientos y condiciones lumínicas, acercándose por momentos a la abstracción de formas y colores en el espacio, aunque sin abandonar nunca el referente figurativo.
Curadora: Laura Malosetti Costa
Hasta el 8 de febrero de 2009.
Horario:
Martes a viernes de 14 a 19 hs. Sábados, domingos y feriados de 12 a 19 hs.
Lunes cerrado.
Entrada:
General: $1. Jueves, gratis.
Vías de transporte:
Líneas de Colectivos: 10, 17, 45, 56, 59, 67, 70, 86, 91, 100, 105.
Línea de subterráneo: C - Estación San Martín.
Líneas de trenes: Mitre, San Martín y Belgrano- Estación Retiro.
A ese escaso reloj que gotea
Sombra que te sombra
De un lado la espalda, el cielo
El otro abismal, de frente
A esa historia sin piel ahora recuerdo
Sangra que te sangra
La boca ciega, los ojos
Los labios rojos
Los labios rotos
Los ojos rojos
A esa carne sin uña que comida
Suda que te suda
El agua bendita, mentira
Las manos mentira
Las piernas benditas
A ese pecho desnudo que gotea
Siembra que te siembra
Rapaces las alas
se inmolan
Se mueren en celo
de celo
A ese invierno silencio que golpea
Luna que te luna
Cada día de los días
Por las horas de las horas
Solo que te solo
Tejiéndote.