Exposición que reúne más de 100 fotografías del célebre artista francés considerado precursor del fotorreportaje y el documentalismo.
Henri Cartier-Bresson
Nacido en Chanteloup, Seine-et-Marne, Henri Cartier-Bresson desarrolló una temprana y fuerte fascinación por la pintura, y particularmente por el surrealismo. En 1932, después de pasar un año en Costa de Marfil, descubrió la Leica -su cámara elegida desde entonces- y comenzó una pasión de por vida por la fotografía. En 1933 tuvo su primera exposición en la Julien Levy Gallery en Nueva York. Más tarde hizo películas con Jean Renoir.
Tomado prisionero de guerra en 1940, escapó en su tercer intento en 1943 y posteriormente se unió a una organización subterránea para ayudar a prisioneros y fugitivos. En 1945 fotografió la liberación de París con un grupo de periodistas profesionales y luego filmó el documental Le Retour (El Regreso).
En 1947 junto a Robert Capa, George Rodger y David "Chim" Seymour fundó la agencia Magnum Photos. Después de tres años viajando por el Este, en 1952 volvió a Europa, donde publicó su primer libro, Images à la Sauvette (publicado en inglés como The Decisive Moment).
Explicó su enfoque de la fotografía en estos términos:
"Para mí la cámara es un bloc de notas, un instrumento de la intuición y la espontaneidad, el dueño del instante que, en términos visuales, pregunta y responde simultáneamente. Es por la economía de medios que se llega a la sencillez de expresión".
A partir de 1968 comenzó a restringir sus actividades fotográficas, prefiriendo concentrarse en el dibujo y la pintura. En 2003, con su esposa e hija, creó la Fundación Henri Cartier-Bresson en París para la preservación de su obra. Cartier-Bresson recibió un número extraordinario de premios, reconocimientos y doctorados honorarios. Murió en su hogar en Provence, Francia el 3 de agosto de 2004, algunas semanas después de su cumpleaños 96.
Dejo aquí el vaso medio lleno
Un grito que cuelga de mi cuello
Unos dientes inservibles
Una toalla húmeda
Un cielo gris sin uso doblado en el cajón
Una frazada mordida por mis manos
La lluvia de hoy y de toda la noche
Un repulsivo olor a amor
Sobre la cama dejo una boca blanca
Aún quedan palabras en la almohada
Un color azul en el espejo
Apenas esta penumbra
El olor rancio de la última comida
Un puré con gusto a árbol
Unos ojos tiesos