El espejo es un elemento simbólico de alto contenido en diversas filosofías. Speculum (imagen, espejo).
Espejo y especular, comparten la raíz común pero un espejo solamente refleja, no duplica una especulación.
Un espejo es imparcial y nada retiene y para quien sabe verse en él, es objetivo. Acaso lo que observamos o juzgamos en el otro, no es quizás nuestro reflejo. Esto tomado desde el punto de vista del espejo como duplicación o superficie de la realidad. Atravesar el espejo es liberarse, acceder a otro estado del ser, a esa otra realidad, que no es diferente de una Realidad accesible propuesta por el Budismo y otras escuelas. Pues estamos habituados a ver una ilusión (Maya) a ver sólo la interpretación de las cosas y los hechos, no de las cosas y los hechos en si, tal como son.
Otra de las citaciones al reflejo espejado es Narciso, que plantea la relación con esa especulación centrada en el ego individual. Se adora a si mismo. Desea aferrar la realidad basada en los sentidos y acomodarla a su necesidad y a su vanidad.
Para el budismo y otras escuelas la realidad es sólo nuestra experiencia sin ideas añadidas. La mente iluminada (alaya absoluta) refleja todo perfectamente pero no está adherida o manchada por ello. En este caso, todo es espejo. Es decir, la visión iluminada de la Realidad sin interrupción de la razón o especulación del ego personal.
Mantén tu budhi (mente) como un espejo pulido, libre del polvo del mundo, de tu orgullo, vanidad y apego. Tal arduo e el camino hasta llegar al estado donde sólo queda la perfecta danza.
Donde todo es espejo, todo es uno. Donde todo es Uno, ¿Dónde existen lo tuyo o lo mío? Solo un océano de luz sobre luz. Solo Amor, la perfecta danza de lo innombrable.
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