Cortos de Paz Encina
Viento Sur
Paraguay 2011, 24
Dos hermanos pescadores, Justino y Domingo, tienen que tomar la decisión sobre cómo afrontar la dictadura de Alfredo Stroessner. El exilio se presenta como posible respuesta. Una historia de desaparecidos y de imágenes desaparecidas. Dirección: Paz Encina / Guión: Paz Encina / Fotografía: Willi Behnisch / Dirección de arte: Lukas Fúster / Montaje: Guillermina García Silva / Música: Dino Saluzzi / Intérpretes: Ramón del Río, Cristian Agüero Pereira / Productora: Filmes Do Tejo.
Familiar
Paraguay 2014, 9
El film plantea un ensamblaje cruzado y paralelo de las distintas realidades durante la dictadura stronista: imágenes de una apacible cotidianeidad familiar de aquel entonces se mezclan con el audio policial de una acusación de un dirigente de las Ligas Agrarias y la ficha de una niña apresada a los doce años acusada de tomar parte de un operativo armado.
Dirección: Paz Encina / Guión: Paz Encina / Fotografía: Carlos Molina / Montaje: Carlos Molina / Intérpretes: Apolonia Flores Rotela / Productora: Silencio Cine.
Paraguay 2014, 10
Cortometraje basado en el archivo sonoro del interrogatorio que realiza el jefe de la brigada policial del aeropuerto de Asunción al dirigente opositor de la dictadura paraguaya, Benigno Perrotta, a su regreso a Paraguay, a finales de los años ochenta, luego de haber permanecido exiliado en Argentina por más de dos décadas. Dirección: Paz Encina / Guión: Paz Encina / Fotografía: Carlos Molina / Montaje: Carlos Molina / Intérpretes: Benigno Perrotta / Productora: Silencio Cine.</p>
Arde la leña dócil
Un canto de pájaro la distrajo del hachero
O ese otro árbol de franca compañía
El tiempo habrá trenzado sus ramas
La lluvia las habrá unido por azar
Por amor
Una hoja cubrió otra hoja
Fueron horizonte único que se eleva
Sobre la corteza que cobija a toda savia
Ahora arde en motines
Arde rebelde un cuerpo sobre el otro
Estallan sobre un suelo de cenizas
No habrá lluvia que se vuelva savia
No habrá savia que se vuelva lluvia
Todo es cíclico
Hasta que el amor estalla y arde
Hasta que se consume