Un árbol rojo de tela, pintado, con cabezas de serpientes de múltiples ojos nace de una bañera la cual se ha convertido en una gran boca.
El árbol ha sido para las culturas antiguas, un símbolo del orden cósmico, vínculo entre el cosmos, el mundo terrenal y el inframundo. A su alrededor sobrevuelan un conjunto de barriletes realizados en tela de avión, trabajados con pintura acrílica y varillas de fibra de vidrio los cuales poseen imágenes provenientes del universo onírico y de formas arquetípicas de lo masculino y lo femenino.
En su conjunto, la instalación "Sueño de una noche en la bañera", representa una imagen de ensueño provenientes del inconsciente y de distintos mitos del mundo precolombino invaden el espacio.
Centro Cultural Recoleta
Junín 1930
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
4803-1040
Fue un sueño de días como años como vida
Un árbol ahogado de raíz
Un crujir de huesos astillados
Un cristal marchito una flor rota
Abrió los ojos miró sin ver
Un murmullo de siesta dejó de oír
Ceniza en los pulmones como oxígeno y cal viva
Fue un sueño de días como años como vida
Un cristal ahogado de raíz
Un árbol de huesos astillados
Un crujir marchito una flor rota
Otro muerto que despierta
Nadie ha visto el fin del fin
Hombre terco que aún sigues soñando