"Algo me resulta digno cuando el proceso de creación o interpretación llevan lo mejor de la persona , y no me refiero a mejor cómo un calificativo , sino , como una acción de entregar lo más positivo de tu vida en un proceso artístico. Todos los que participaron de este trabajo son colegas que admiro, y su trabajo siempre me atrajo. Una sinergia mezclada con pasiones , presupuesto sanguíneo y buenas energías". Así define Darío Cocimano a Digno, su más reciente disco. Un álbum que contiene siete canciones que fueron, en un inicio, concebidas para ejecutar en guitarra, y luego de un trabajo de producción y orquestación, pueden apreciarse como suenan hoy. Sin edición física pero disponible en las plataformas digitales para que las canciones vuelen, Digno será presentado en Córdoba el próximo 24 de agosto.
Mariano Dario Cocimano nació en la ciudad de Mar del Plata, y se declara fanático de la poesía, amante de la trova cubana y el folklore latinoamericano. Posee formación académica en guitarra y canto, en la ciudad de Córdoba y actualmente se desempeña como productor de música infantil, director de coro, cantautor y miembro del dúo ©Mariano Bros.
Acompañado de Beto Frontera, Ignacio Rubioli, Fran Cornacchione y la participación de Gonzalo Bissón, Mariano Cocimano y Rafael Cocah como invitados especiales, Darío Cocimano presentará las canciones de Digno en vivo en el escenario de El Vecindario
DIGNO
DARIO COCIMANO + INVITADOS
Viernes 24 de agosto | 21 hs.
El Vecindario
- Marcelo T. de Alvear 835 -
Anticipadas a $150 en Cervecería Fresca (Marcelo T. de Alvear 234) o al Instagram de Dario Cocimano
En puerta: $180
Haz de luz entre las sombras
Témpano a la deriva
A qué estrella has hostigado
Rasgas las vestiduras de este mar en celo
Te abres paso como recuerdo
Nada existe al margen de tu senda
Nada permanece al perderte en la espesura
Jungla voraz
donde el silencio habita y el fuego muere
Llevas como lastre un cordal de amnesia
Fugaz hielo en llamaradas que huyes del pasado
La noche sólo abriga almas indefensas
Si de memoria somos y de olvido morimos
Por qué esta penumbra me condena al recuerdo
Haz de luz que nunca terminas de extinguirte