Como nuestra casa es muy chica y no podemos llevarlos a todos, Mundo Arlequín lleva su casa a ustedes. Te mostramos las insólitas situaciones que se viven dentro de ella: en el bar se rompe la ducha y la arreglamos cantando, ¿un elefante dentro del inodoro? y eso es tan sólo el principio.
Transformando la escenografía, pasamos a la cocina, ahí nos encontramos unos mosquitos que nos hacen bailar. Tocamos la canción del té con elementos cotidianos usándolos como instrumentos musicales. Nuestra casa está llena de sorpresas y una gran enseñanza: se puede aprender jugando. Pasen, acomódense y siéntanse como en su casa.
Cayó un ángel
Tan minúsculo
Tan alado
Tan cruel
Descalzo erró el pedestal celeste
Qué duda habrá cobrado tal venganza
En qué rojo laberinto se habrá perdido su mirada
¿No habrá oído a su lira vibrar?
Ahora yace de espaldas en la tierra
Abiertos los brazos
Las alas inútiles
Cayó cóncavo entre la cúpula y el campanario
Golpeó contra el bronce que atormenta
Fueron tres martillazos secos
La oración comenzó
Si parece uno más que implora al cielo
Ese cielo sin perfiles
Tan frontal
Tan delgado