La muestra Paisaje adentro permanecerá abierto al público hasta el 28 de febrero (lunes a sábados de 10 a 21, domingos de 12 a 21). Se tiene entonces una amplia oportunidad de valorar, de forma plena, la obra original como dibujante de este joven artista que también se dedica a la pintura.
Dijo Guillermo Roux:
"Me alegro de ver dibujos tan buenos, personales, con un trazo que expresa y transmite. Felicitaciones."
En el primer piso del Centro Cultural Borges, Viamonte esquina San Martín, Capital, y especialmente invitado por Luis Felipe Noé y Eduardo Stupía, en el marco de su exigente proyecto "La línea piensa", dedicado a celebrar el dibujo argentino, Santiago Alonso expone su primera muestra individual "Paisaje adentro", que permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero (lunes a sábados de 10 a 21, domingos de 12 a 21).
Como se recordará, su dibujo "Piedra sobre piedra" fue seleccionado en el concurso organizado por la Asociación Galerías de Arte y expuesto en Expotrastiendas (2009).
Fue incluido por Eduardo Stupía en la muestra "Del piso al techo. Una antología del dibujo argentino", realizada en la galería Chez Vautier (2010).
En el Museo Leopardi, de Recanati (Italia), se exhibe desde 2006 su óleo sobre madera "Vivi tu, vivi, o santa natura?"
Dice en el catálogo Eduardo Stupía: "Orografía, botánica, biología, geografía.
Santiago Alonso instala de inmediato, con una homogeneidad que aparece como natural, orgánica, y una fluidez motriz tan infatigable como controlada, un dibujo hiperconcentrado, así como notablemente estilizado aún en su evidente saturación, que parece abrevar de las fuentes y archivos iconográficos de aquellas disciplinas, como de arbitrarios catálogos ornamentales, o de algún exuberante reservorio de motivos de decoración. Sin embargo, no es la intención del artista, ni el resultado de su asombrosa lógica acumulatoria, encerrarse en la gratuidad constructiva del patchwork. Afirmado en las seguridades que le aportan su inventiva y su técnica, Santiago Alonso asume la vocación de un cartógrafo candoroso y obsesivo, volcado a dar su propia versión, su peculiar bitácora, de las maravillas gráficas que ilustraban esas enciclopedias y manuales donde veíamos representadas por primera vez las piezas del rompecabezas del mundo que se llaman piedras, plantas, tejidos, arterias. Pero no se trata aquí de la mera orquestación de citas y referencias, sino de la atenta puesta en marcha, paso a paso, de una suerte de pulsión germinal, donde las células gráficas se agrupan y amalgaman como al influjo de un poderoso imán, conformando un tapiz infinito que en cada cuadro cambia y cautiva con nuevas manifestaciones sin dejar de ser esencialmente él mismo, y donde, de vez en cuando, asoma el atisbo de un recurso figural que tiñe de renovado misterio todo este universo."
"El ágil y minucioso devenir de la puntillosa pluma suma líneas, texturas, zigzagueos y entrecruzamientos en puzzles de módulos irregulares, siempre cerca de la improvisación pero también según un concienzudo equilibrio de contrapuntos y armonías rítmicas y estructurales. En ese sentido, la aparente cerrazón en la manera fanática con la que Santiago Alonso concibe el plano es sólo un efecto colateral, a poco de detenernos en sus exhaustivos encajes, una inesperada respiración revitaliza ese follaje híbrido. En algún lugar de la física sensualidad de sus tramas, que atrapan al ojo como la tela de araña al insecto, se abre una crepitación óptica que, a la manera de un congelado caleidoscopio monocromo, superficialmente pero extremadamente dinámico, deja en el espectador la impresión de hallarse frente a un festín de metáforas visuales, artefactos para una escenografía de fábula donde se narran prodigios sin personajes, anécdota ni moraleja."
Centro Cultural Borges
Viamonte 525. Buenos Aires. Argentina.
0054 (11) 5555-5359
info@ccborges.org.ar
Si nadie oye el crujir de la madera
Si un árbol no es más que hambre para el fuego
Si las llamas mueren ahogadas en sus cenizas
Si mis restos se quedan con mi último deseo
Para qué existe el dolor de las astillas
De qué sirve el cuerpo que no quema
Para qué el ajado lastre de la piel
Para qué el futuro inalcanzable
Esta noche llegó antes
Como hace noches
Y caen cristales como lluvia
Sobre mis ojos abiertos