El sábado 3 de diciembre se inaugura en los jardines del MAT la instalación "El techo del consumismo", del Grupo Suprema
El sábado 3 de diciembre a las 16 se inaugura en los jardines del Museo de Arte Tigre la instalación "El techo del consumismo" del Grupo Suprema, colectivo artístico integrado por seis artista mujeres que se proponen llamar la atención sobre los riesgos del consumo desaforado que carateriza a la sociedad contemporánea, a través de una obra realizada en base a desechos
La instalación consiste en un tejido realizado con elementos descartables, en particular bolsas, botellas y otros objetos de material plástico. Es una especie de red en las personas de todas las edades y condición social quedan atrapadas como consecuencia de su ilimitada voracidad por comprar y acumular cosas que en muchos casos no necesitan.
El Grupo Suprema está integrado por Mariana Coscia, Carmen Dalone, Catalina Negri, Claudia Rivelli, Josefina Sajón y Victoria Taylor. Formado en 2009, desde entonces han presentado numerosas manifestaciones artísticas que se proponen reflejar gestos, costumbres y excesos de nuestra realidad a través del arte, valiéndose de materiales inusuales.
La obra permanecerá expuesta durante todo el mes de diciembre en los jardines del Museo de Arte Tigre, y podrá ser visitada junto a las demás instalaciones de arte contemporáneo que rodean y dan un toque contemporáneo al clásico edificio del Museo.
Se trata de cinco obras de una muestra organizada en forma conjunta por el Municipio de Tigre y el British Council, donde se exponen ilustraciones de jóvenes estudiantes de la ciudad de Londres y del Delta Argentino.
Se exhiben trabajos de Marcela Cabutti, Marcelo Díaz Quintana, Leonel Luna, Juan Carlos Ochoa y Javier Torres.
Los Jardines del Museo de Arte Tigre permanecen abiertos de miércoles a domingo de 8 a 20.
Entrada libre y gratuita
Museo de Arte Tigre
Qué ángel convocará a todo el universo
Quién le dirá a Belcebú que calme a este cielo que estalla
Hoy todos los mares se agitan como pena
Este vacío apaga cualquier sol
Que la tierra no se aferre a mi pie
Que cierre su boca hambrienta de despojos
No hay nada en este cuerpo que pueda alimentarla
Pedro sostiene firme la cuerda que gobierna
No oirá la voz quebrada de Luzbel
Ningún ángel contemplará el error
Ninguna divinidad es perfecta
Quién podrá devolverle la leña al árbol
En qué arena la soledad borrará mis huellas
Este desierto lleva el nombre de mis muertos
Que no regresan
Que me abandonan