En Rosario
Del 10 de abril al 10 de mayo se exhibirá en el Centro Cultura Fontanarrosa "Suma Paz: alma de guitarra"; muestra homenaje organizada por la Fundación Atahualpa Yupanqui.La muestra toma su título de un poema de Suma Paz y abarca un recorrido audiovisual y personal que incluye distintas instancias de la vida de la artista. Realizada sobre idea original de Silvia Majul , curaduria de Eduardo Fisicaro, textos del escritor Nahuel Santana y concretada por su familia, la exposición incluye cartas de Atahualpa Yupanqui enviadas por éste a la joven Eglantine, quien recién comenzaba su camino artístico como Suma Paz; fotos personales y de su actividad artística sola y junto a entrañables amigos y colegas: Atahualpa Yupanqui, Marta de los Ríos, Susana Rinaldi, Chacho Müller, Miguel "Zurdo" Martínez, Leopoldo Federico, Mercedes Sosa, Hilda Herrera, Juan "Tata" Cedrón, Litto Nebbia, Julio Márbiz, Oscar Alem, Antonio Carrizo, Chango Farías Gómez y Emilio del Guercio, entre otros. Integran la exposición todos los vinilos originales de su vasta obra discográfica, sus libros de poemas editados: Al sur del canto (1987) y Última guitarra (2001), además del nuevo título Acorde final, publicado por la Biblioteca Nacional en 2013, como así también los libros que el músico y periodista René Vargas Vera realizó acerca de su arte y de su vida: Por la huella luminosa de Yupanqui (1995) y su segunda edición El canto de la llanura (2009). La misma contiene también los libros dedicados por su maestro Atahualpa Yupanqui, ponchos y vestuario artístico, partituras, premios y distinciones y la guitarra que la acompañó por el mundo por más de 50 años.
La muestra estará en exhibición en la sala Leonidas Gambartes (2º piso del Fontanarrosa), con entrada gratuita; y podrá visitarse de lunes a viernes de 9 a 20, sábados, domingos y feriados de 10 a 20 horas.
Empuña su lanza Don Quijote
Los ojos surcan las parcelas del desierto
Salta Rocinante las cercas que las unen
Todo es arena tendida entre horizontes
Por delante, el portador de todos los destinos
Por detrás, aquél que lo despoja de la historia
Embiste Rocinante la arena con sus cascos
Fiel a la orden del noble caballero
No sabe Dulcinea del valor de tal hazaña
No sabe del valor de su nombre en el hidalgo
Son tres los gigantes invasores
Brotaron de la arena misteriosa
No amedrenta al caballero el devenir incierto
Giran las aspas como tiempo y giran
El viento arrastra las agujas del gigante
Consumen las horas escasas y fugaces
Cava el aire la lanza del Quijote
Clava el ojo de la inmortal saeta
Yace el gigante tendido en el desierto
Junto a él yace el tiempo detenido
Unge Sancho al valeroso caballero