Retratos de rostros en serie con rasgos visiblemente reconocibles, filiales, en el gesto de quien posa dispuesto a la suspensión, o a la inquietud de ser ¿"inmortales"?; el disparo certero, la mirada levemente esquiva, temiendo a la duda esencial en ese preciso instante en el que puede saberse vulnerable.
Es una secuencia fugaz, urgente. Es puro atributo del deseo, donde se atreven los condenados a ver las cosas mínimas que han sido devoradas, para luego escapar por los costados del exhibicionismo atroz.
Eso es escaparate, un intento de mesura de la urgencia, que subyace a la inmediatez. Es la falla del continuo, es la representación de una instantánea en la que danza la muerte buscando piedad, queriendo ser reconocida, o mejor dicho, poseernos para siempre, quizá ya como mirada.
Horarios:
Lunes a viernes de 14 a 21 hs.
Sábados, domingos y feriados, de 10 a 21 hs.
Centro Cultural Recoleta
Sala 12
Junín 1930 (C.P. 1113) Buenos Aires
Cae la gota en la nuca piadosa del amor
Cae toda vez como sello
Como signo cae
Como rayo en la madera seca
Se escurre entre la leña aún abierta
Hasta encontrar el último latido
Hasta que fermenta
Hasta que pudre
Olerá su herida a húmedo pasado
No sanará la corteza fatigada
Antes de que otra gota duela
Cae el amor en la nuca del piadoso
Cae por compasión la última gota
La gota seca que no duda
La que por misericordia mata