CICLO DE CINE MUDO Y MÚSICA EN VIVO
Bandidos en apuros
El Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, junto con la Embajada de México en Argentina, presentan el ciclo de cine mudo y música en vivo "Bandidos en apuros".
En dos encuentros diferentes, se proyectarán películas del director Gabriel García Moreno del año 1927, piezas hasta ahora desconocidas del cine mudo mexicano. Por su parte, Marcelo Katz y Fernando Tarrés, músicos y compositores con una gran experiencia en cine y teatro, fueron convocados para componer y acompañar en vivo, con música original, a estos dos tesoros del período silente del cine mexicano.
Viernes 27 / 21 HS
El puño de hierro
de Gabriel García Moreno
(México 1927, 77')
Música en vivo por
MARCELO KATZ Y MUDOS POR EL CELULOIDE
La película aborda de forma abierta el tema de la drogadicción y sus consecuencias sociales a través de la historia de un médico que, supuestamente, intenta rescatar a los adictos. La trama se combina con un romance, aventuras de bandidos y hasta un pequeño detective que pretende emular al personaje de Nick Carter. Un film audaz e inusitado para esos años, que interpela a la sociedad de la época.
Marcelo Katz y Mudos por el Celuloide lleva años realizando la musicalización de diferentes películas. En esta oportunidad, proponen una inyección de "música lisérgica mexicana".
Integrantes: Eliana Liuni (saxo soprano, clarinete, flautas, armónica, serrucho, voz y percusión), Manuela Weller (violonchelo, marímbula, voz y percusión) y Marcelo Katz (piano, piano preparado, acordeón, flauta , voz y percusión).
"El puño de hierro": Dirección y guion: Gabriel García Moreno / Fotografía: Manuel Carriedo y Juan D. Vasallo / Producción: Centro Cultural Cinematográfico, S. A. de Orizaba, Veracruz / Reparto: Carlos Villatoro, Octavio Valencia, Lupe Bonilla, Rosario Galaviz, Manuel de los Ríos, Ignacio Ojeda, Guillermo Pacheco, Manuel Araiza
Haz de luz entre las sombras
Témpano a la deriva
A qué estrella has hostigado
Rasgas las vestiduras de este mar en celo
Te abres paso como recuerdo
Nada existe al margen de tu senda
Nada permanece al perderte en la espesura
Jungla voraz
donde el silencio habita y el fuego muere
Llevas como lastre un cordal de amnesia
Fugaz hielo en llamaradas que huyes del pasado
La noche sólo abriga almas indefensas
Si de memoria somos y de olvido morimos
Por qué esta penumbra me condena al recuerdo
Haz de luz que nunca terminas de extinguirte