De regreso de su triunfal 37ma gira internacional en carácter de solista, el destacado cantante argentino Martín Alvarado, descripto por el legendario Héctor de Rosas (cantor de Astor Piazzolla), como "La mejor voz que tiene Buenos Aires", se presentará en concierto gratuito en el Teatro del Municipio de Lomas de Zamora el jueves próximo con entrada libre y gratuita.
Acompañado por el cuarteto de guitarras del Maestro Horacio Avilano, Martín Alvarado presentará los tangos, milongas, valses y canciones folklóricas incluídos en su aclamado álbum "Más Allá" y las de su sucesor a ser editado éste año, siendo de la partida tangos como "Una tarde cualquiera", "Café de los Angelitos", "Petit Bar" y "Tal vez será su voz"; las milongas "Campo Afuera", "Milonga de corralón" y "Milonga de mis amores"; el vals "Vieja casa", además de la zamba "La tristecita" y el estilo "El sueño".
Durante su gira internacional Martín Alvarado se presentó en el multitudinario festival "Tango Frostbite" y el prestigioso ciclo de música de cámara "Aino Ackté", ambos en la ciudad de Helsinki, dió conciertos en ciudades tales como Kajaani, Kangasala, Aanekoski, Tampere y Kotka (Finlandia); y recitales en Madrid (España) y Parnu (Estonia) además de cantar, acompañado por una famosa orquesta sinfónica, ante 4000 espectadores en el "Teatro Oktyabrsky" de San Petersburgo y ante 6000 personas en el legendario "Teatro del Palacio del Kremlin" en Moscú (Rusia).
Ya de regreso en Buenos Aires, además del recital en Lomas de Zamora, Martín Alvarado cantará el sábado 1 de abril en el Espacio Cultural Julián Centeya, del barrio de Boedo.
MARTIN ALVARADO
"En concierto en Lomas de Zamora"
con Horacio Avilano cuarteto
Jueves 23 de marzo, 21 hs
"Teatro del Municipio de Lomas de Zamora"
Manuel Castro 262
Entrada Gratuita
Horarios de boletería: Lunes a viernes de 9 a 21hs y fines de semana y feriados de 10 a 21 hs
La suerte juega en todas las rayuelas
Qué poder reparador promete el cielo
Cuál es la poción que brota en esta tierra
Vieja comarca encantada donde el deseo oprime
El éxodo comprende hombres abatidos
Con certera puntería alimentan la ilusión
Atrás, la tierra vasta y sus hartazgos
Adelante, el indolente cielo y el azar
Los números rigen los pies y la mesura
Árida es la tierra que la piedra toca
Seco es el árbol que la tierra tala
Sin fe vuelven del cielo los viajeros
Regresan por la piedra envenenada
Cielo de tiza donde agoniza el deseo